Gracias

El reconocimiento trasciende camisetas. Javier Mascherano fue el emblema de la Selección y nuevamente despertó el orgullo de todos los argentinos. Pero claro, nació en casa y eso lo hace distinto. Además, felicitamos a Gonzalo Higuaín, Martín Demichelis y Augusto Fernández por su actuación mundialista.

En tiempos violentos, la palabra sencilla y la renuncia de toda timidez hicieron del capitán sin cinta un referente adentro y afuera de la cancha. Porque Javier Mascherano dejó todo por los colores. No fue noticia para los riverplatenses, ya lo había hecho por la banda en cada una de las veces que se la puso.

Y si no es consagración mundial, al menos lo es para él que durante estos últimos 8 años en la Selección debió soportar críticas, matizadas por el pueblo Millonario que lo bancó siempre.

Por dejarlo todo, por tirar las riendas de un equipo agotado, Mascherano se merecía el balón de oro y, logicamente, también la copa.

La suerte fue dispar para el resto de los ex River. Augusto Fernández no llegó a debutar. El Pipa Higuaín, que llegó con lo justo a Brasil, convirtió un gol clave, el de la clasificación contra Bélgica, y erró otro aún más clave en la final del mundo. Martín Demichelis, que ingresó por la ventana al Mundial, se metió en el equipo titular después del partido con Suiza y cerró una muy buena actuación, lo que lo devolverá seguramente y de manera definitiva a la albiceleste.