¿Cavenaghi al quirófano? Por ahora no

El capitán descartó operarse por la bursitis en un dedo del pie derecho, aunque seguirá un tratamiento especial.

El dolor le apareció en la víspera del partido con Lanús. Se infiltró y así pudo convivir con una molestia prácticamente insoportable luego de los partidos. El frío diagnóstico médico dijo “bursitis en el dedo gordo del pie derecho”. Como amor propio pudo jugar todos los partidos del torneo para gritar campeón tras seis años sin vueltas.

“Yo vi cómo se clavaba una aguja los jueves para hacer fútbol y los domingos antes de los partidos”, contó Emiliano Díaz antes de la renuncia de su padre. El tema es que una vez superado el efecto de la anestesia, él veía las estrellas. Y ya no aguanta más, porque le molesta hasta para vivir. Por eso, Fernando Cavenaghi analizó la posibilidad de operarse del dedo, aunque declinó de esta posibilidad luego de juntarse con los médicos del club.

Si hubiera pasado por el quirófano se perdía la mitad del torneo, ya que le avisaron que no volvería a jugar hasta octubre. Y el torneo comenzará el 3 de agosto. Por lo pronto, durante las próximas tres semanas hará un tratamiento que se llama MEP. Si no mejora se quedaría en Buenos Aires y no viajaría a Miami junto a sus compañeros.