¿Qué pasa con los refuerzos?

Francescoli se refirió a la chance que venga Lugano. Las situaciones de Aimar y Scocco. 

Dos o tres refuerzos. Que tengan experiencia y jerarquía. Y si jugaron en River, mejor.

A eso le apuntó D’Onofrio apenas terminó la última temporada. Dejó todo en manos de Francescoli, que desde enero comenzó contactos con Pablo Aimar, por entonces en Malasia. Le ordenó también que se mueva por el Cuchu Cambiasso, quien no definió su futuro (sigue en Europa o se va a EEUU, aunque escucharía a River).

Con el Príncipe en Buenos Aires y el presidente hasta hace unos días en Brasil (vio el partido inaugural Brasil-Croacia y Argentina-Bosnia), se instaló el rumor sobre una reunión con Diego Lugano. “No iniciamos negociación todavía, sí hablo mucho por la selección y por este momento de Uruguay”, reconoció Francescoli. Lo cierto que es la Tota quedó libre del West Bromwich y podría negociar con el pase en su poder. “El sabe que de existir la posibilidad de River lo vamos a hablar”, agregó Enzo. ¿Esta vez sí llegará un hombre que se mencionó mucho en por los menos los últimos 6 años en cada mercado de pases? La historia parece más sencilla que otras veces.

¿Y lo del Payaso? “No quiero ilusionarme, si viene será una gran sorpresa”, reconoció el uruguayo, a sabiendas que Aimar no es fácil de convencer y que además privilegia cuestiones familiares. Y no hay que dejar de lado el aspecto físico, ya que viene de una temporada con varias lesiones musculares que apenas le permitieron jugar 4 partidos en Malasia.

“Vamos a estar atento a todo lo que pase con jugadores que quieran dar una mano”, dijo Francescoli. Y entonces se le preguntó por Nacho Scocco. “Hoy no tenemos capacidad financiera para traerlo”, blanqueó Enzo. Sunderland lo compró en junio a cambio de 5,5 millones de dólares y no estaría dispuesto a prestarlo. Complicado que llegue el ex Newell’s.