Seguí bailando

Como en Córdoba, Mendoza y La Boca. Ahora en México, en el Azteca, River le ganó a Boca. Luego de empatar 1-1 en tiempo regular, festejó con la vieja medicina de Bianchi: los penales. Un semestre para gozar. 

clasico mexico 2Acá, allá, en todos lados. 2-0 en Córdoba, 2-1 en Mendoza, 2-1 en La Boca… El semestre fue de River. Indiscutiblemente. En el verano, en el otoño. Con el más ganador de la historia en el banco o con un DT interino. El gran ganador se llama River. Está claro. Ganó el torneo, la Súperfinal y cuatro clásicos de cinco jugados. Ahora en México, donde descollaron Pelé y Maradona. La fiesta fue roja y blanca. Por penales después de un 1-1 sin demasiadas emociones.

No fue solamente un partido. También fue negocio. Muy grande. Con mucha plata en el medio por más que en el estadio sólo hubieron 25 mil personas, poco para la inmensidad de un Azteca en el que entran 102 mil.

Dio para todo el Superclásico en México. Si hasta Funes Mori metió un sombrerito de luxe para salir jugando. No valió como su gol en la Bombonera, pero fue uno de los destellos de una noche con muy pocas luces.

Igual, hubo situaciones de gol. En el primer tiempo Cubas y Sánchez Miño hicieron revolcar a Barovero. Y River, en su segunda llegada a fondo (la anterior había sido una de Simeone), puso el 1-0. Villalva rompió el achique y, tras recibir una excelente habilitación de Lanzini, la colocó ante la salida de Trípodi.

En la segunda parte, River se metió atrás. Tuvo la liga necesaria para zafar primero con un tiro de Riaño que dio en el palo y otro de Acosta que rebotó en el travesaño. Fue el pibe quien sacó de la modorra a los de Bianchi. River sólo tuvo una chance por Carbonero, quien cabeceó solo y la tiró afuera. Y fue Zapata, con sus cambios, quien empezó a mandar un mensaje peligroso desde el abajo, porque el equipo se metió atrás y dejó crecer a Boca. Así, el Xeneize llegó al 1-1 por Riaño, que empujó a la red un centro desde la izquierda.

¿Qué cambios hizo el Chapa? Kranevitter por Villalva (el goleador), Solari por Carbonero (el mejor jugador en el torneo), Ferreyra por Rojas, Vega por Mercado (clave en la pelota parada tanto a favor como en contra). Con el partido casi cerrado ingresó Andrada por Simeone.

Se terminó un semestre excelente desde los resultados. Ganarle a Boca con la vieja medicina de Bianchi, los penales, tuvo un rico sabor. Con Ledesma cerrando la fiesta. Con Ramón, como les había prometido a los suyos, mirándolo por teve. Seguro habrá sonreído. ¿Boca? Je…

Imagen: Prensa River