El color de River en el Azteca

Pasión Monumental estuvo en México y te cuenta cómo convivieron los hinchas, algo impensado en la Argentina.

aztecaEl Azteca quedó gigante para el Superclásico. Quizás por la falta de figuras como Cavenaghi o Riquelme. Quizás porque no estuvo bien promocionado. Lo cierto es que hubo sólo 25 mil personas en un estadio con capacidad para 102 mil y que supo albergar dos finales del mundo en 16 años. Allí se consagraron Pelé y Maradona. Ahora convivieron River y Boca y Pasión Monumental estuvo allí para contarlo.

Llamó mucho la atención que en los ingresos no existieran vallas, como ocurre en la Argentina, ni cacheos molestos. Los hinchas se cruzaron como si nada y no se registraron incidentes. Y eso que estaban las dos barrasbravas, que llegaron el viernes a México y pasaron por los hoteles de cada equipo. Igualmente, gracias a Dios, en el DF no pasó nada.

Si bien la organización esperaba más gente, estos se fueron conformes con el espectáculo. Los mexicanos que fueron a la cancha compraron gorros y banderas en los más de 20 puestos de merchandising disponibles en diferentes carpas ubicadas alrededor del estadio.

Hubo gente -los menos- que llegaron desde Argentina y también fanáticos que se corrieron desde Miami y Nueva York para mirar el mejor clásico del mundo.