“Todavía no caigo”

En diálogo con América & Closs, Emiliano Díaz contó cuánto sufrió por las críticas y evidenció su felicidad por la consagración: “Se hablaron un montón de cosas que no eran ciertas. La familia sufrió mucho”, dijo. Y agregó: “En el partido de Boca nos consagramos, sabíamos que peleábamos el campeonato”.

Emiliano Díaz

El estigma de ser hijo de Ramón lo persiguió durante toda su carrera. Su época como jugador fue tortuosa y ahora, en su nuevo rol como asistente técnico, no hubo tutía. Aunque, aclaró: “En este ambiente nos conocemos. Nunca he tratado de vivir con la chapa de ser ‘el hijo de..'”. Y agregó: “La historia es de mi viejo, yo recién estoy empezando, con el 1% de lo que hizo él, estoy hecho”.

Sobre su padre, expresó admiración absoluta y dijo: “Es hora que no se cuestione más a Ramón Díaz. Decían que ganaba solo con figuras, y hoy se armó un equipo. Está siendo el que es en la vida normal. El de las declaraciones picantes era un traje. El verdadero Ramón es el que conocemos ahora. La relación que consiguió con este plantel no la logró nunca”. Y ponderó: “Esta es la frutilla del postre para la carrera de Ramón. Es un trabajo de un año y medio”.

En cuanto a la campaña actual y la comparación con la anterior, expresó: “Habíamos hecho una muy mala campaña. Habíamos salido 17°. Era lógico que cuestionen. En este país se cuestiona todo, incluso el nivel de Messi”.

Y cerró con un análisis: “Hubo muchos puntos altos; los dos arqueros, Mercado, Rojas… Maidana, Lanzini, Ledesma y Cavenaghi fueron los cuatro pilares que estuvieron siempre. Fernando se infiltraba todos los días. Los jueves para hacer fútbol y los domingo para jugar. Es un ejemplo. El que le tocaba entrar lo hacía de la mejora manera, y al que no, apoyaba, como Aguirre, Ponzio, Fabbro y Uribarri”.