La espectacular fiesta del más grande

River organizó una despampanante celebración del título en La Rural. Los detalles y la intimidad.

BoH1ydSIgAAgLpbEn La Rural, una vez por año, en la exposición, relinchan los caballos. Hoy relincha el mundo River. Están todos, solo faltan Teo Gutiérrez y Alvarez Balanta, afectados a la selección colombiana camino al Mundial. Está Ramón, su hijo, sus ayudantes. D’Onofrio, Enzo, Alonso, Ortega, Amadeo, Fillol. Está River. Hasta 700 afortunados que pagaron 1000 pesos para ir a la cena del campeón en pleno corazón de Palermo. Otros pagaron hasta 3000 mangos por estar en las mesas cercanas a los más famosos.

Fue una fiesta impecablemente organizada en tiempo récord. Con una pantalla gigante que proyectó imágenes del campeón, con goles y festejos, más un video institucional. Con lámparas que decoraron el inmenso salón. Con las mesas iluminadas por candelabros de lujo. Y hasta con Nene Malo cantando en plena madrugada.

Todos estuvieron acorde con la vestimenta. Ramón Díaz de impecable traje junto a su hijo Emiliano, su nieta Tiziana y su amigo Tomás Iglesias, un talismán del riojano. D’Onofrio y Francescoli de corbata roja contrastando con una camisa blanca. Funes Mori y Carbonero empilchados con un moñito. Cavenaghi de jacket rojo furioso a lo Messi. Hasta algunos ex River como el Chori Domínguez y el Tucumano Pereyra, ambos de vacaciones, son invitados y visten para la ocasión.

La fuerte lluvia que cayó en Buenos Airs no aguó la fiesta. Todo lo contrario. Y hubo música, elegida por Gabriel Mercado, el DJ del plantel, según el jefe de prensa, Osvaldo Menéndez. También hubo buena comida y champagne del mejor. Y sorpresas, obviamente.

La primera, con el plantel ingresando al salón ¡¡¡en el descapotable!!! que se utilizó el domingo para dar la vuelta olimpica, al grito de “señores, yo soy del gallinero, a River lo sigo adonde va”. Al toque, los futbolistas fueron presentados por Mariano Iudica, que quiso ser más importante más que ellos a puro grito. Y, en un buen gesto, también se reconoció a médicos, preparadores físicos, masajistas, el analista de video, el jefe de prensa, los utileros, los hombres de seguridad y el nutricionista.

La celebración, con 1.500 personas colmando el salón Ocre, continuó con la entrega de la copa Raúl Alfonsín de manos del presidente a Cavenaghi, quien abriendo sus brazos la compartió con todos los presentes.

Fiesta Monumental.