Vení, subite al micro de la alegría

Caruso había dicho que lo iba a poner contra su arco para que no le metan goles, pero el descapotable fue rojo y blanco y con el número 35. Allí festejaron y bailaron todos los de River. Je…

IMG_3291Hay baile. Fiesta. Champagne. Y un hermoso micro descapotable con el número 35 que ya estaba armado hacía un par de días y se había filtrado por las redes sociales. Porque en River, sin cancherear, había confianza de sobra.

Hay micro. Vení Caruso, subite, vos que habías prometido traer uno al Monumental y en diez minutos se te pincharon las gomas y volaron los vidrios por los aires. La celebración es bien millonaria.

#RiverVuelveASerRiver se lee en el Chevallier blanco y rojo con un escudo bien grande. Se ven las casacas con el 35 en la espalda, que descansaban en la utilería para salir en cualquier momento.

Cavenaghi levanta la Copa Raúl Alfonsín. Cantan y saltan todos. Ramón abraza a los suyos. Los dirigentes aparecen a un costado, donde también están los uniformados de la seguridad privada, que por las dudas rodean a los jugadores como si alguien les fuera a hacer algo.

Carbonero pela la bandera colombiana, la besa con sus compatriotas, Teo y Balanta. Y también hay vallas como si fuera el pasillo de los campeones. También el corredor olimpico está cubierto para que no haya intrusos.

“Dale campeón”, entonan abajo, se entona arriba, en las entrañas del estadio. “Palo bonito, palo ve, eh eh eh, somo’ campeone’ otra vez”, suena. Se bajan las luces, los flashes de los celulares iluminan todo. Al toque, estallan los fuegos artificiales, justo por detrás de la platea San Martín. Gozamos a media luz, como los grandes amantes. Acá todos aman a River. Fiesta Monumental.

Imagen: Nicolás Aboaf