Los puntajes vs. Quilmes

Es cierto, hay plus. Pero de poco sirve analizar, si hubiese que llevarse por lo que se festejó esta tarde, sería 10 para todos. Intentamos ser lo más ecuánimes, ahí van los puntajes.
Equipo River campeón

Marcelo Barovero (7): Más por el resto del torneo que por esta noche. El arquero de River fue un bastión para la seguridad y en el cierre del campeonato tuvo una actuación sin fisuras. Cuanto menos te exigen, más difícil es y el arquero tuvo personalidad para resolver siempre.

Gabriel Mercado (8): Una semana perfecta. Un gol para guiar el campeonato -contra Argentinos Juniors- y otro para cerrarlo y ser campeón, el de esta noche. En el medio, una citación para el Mundial… ¡Qué semanita, Gaby!

Jonatan Maidana (7): Firme por arriba, seguro por abajo y determinante para aguantar cuando el equipo bajó un ritmo. Una de las figuras del torneo.

Eder Alvarez Balanta (6,5): Decisivo para cortar en la mitad de la cancha, resoluto para que el equipo no pase sobresaltos. Demostró todo lo crack que es e hizo lo que siempre se le pidió, fue simple.

Leonel Vangioni (7): Centro preciso para el primer gol, salida con profundidad durante los 90 minutos y siempre como si fuera la última del partido. De banderín a banderín, de nuevo determinante.

Carlos Carbonero (7): Otra vez, el puntaje tiene un plus por lo que hizo para que River fuera campeón. Fue el mejor en el semestre, apareció en momentos claves para meter goles y generar otros. Un salto de calidad distintivo que se coronó como debía.

Cristian Ledesma (10): Todo, es todo. El alma del equipo, el creador, el responsable de sostener el mediocampo y juntar líneas. Todo eso que suele hacer bien, hoy lo hizo a la perfección. Y además, como si fuese poco, metió un terrible golazo. Todo el equipo fue a abrazarlo, señal de lo querido que es. Un 10, Lobo.

Ariel Rojas (7): Partido perfecto. Para todo aquel que osó chiflarlo o, de mínima, no aplaudirlo, una vez terminado el encuentro tuvo que agradecerle por lo hecho esta noche. Box to Box, de área a área para aguantar el medio, armar el equipo, recuperar a tiempo y repartir juego.

Manuel Lanzini (7): Siempre intentó, siempre fue por más y lo consiguió. Le faltó el gol, pero hizo un gran partido y fue generoso para darle a Teo Gutiérrez el último gol.

Teófilo Gutiérrez (7): El gol era lo que le faltaba. Sacrificio para lucharla, ceder el balón -siempre con destino correcto- y completar una gran noche antes de irse al Mundial.

Fernando Cavenaghi (8): Dos goles para ser el máximo anotador del torneo. Vino para ser campeón y goleador, consiguió ambas y agigantó su idolatría con el público. Un gran partido del capitán, que en su festejo final emocionó a todo el estadio.

Matías Kranevitter (6): Entró para que lo ovacionen al Lobo y se ganó sus aplausos. Cuando el partido estaba quebrado, él se encargó de organizarlo y que el equipo no pase momentos de sosobra. Es el futuro.

Juan Carlos Menseguez y Osmar Ferreyra (-): Jugaron menos de 15 minutos, no califican.

Imagen: Nicolás Aboaf