El momento de Cavenaghi

Hace siete partidos que no convierte y juega lejos del arco porque la pelota no le llega. Ramón, a pesar de algunas críticas, lo bancará. Además, ¿con quién podría reemplazarlo? 

img_9054Que quede claro: la titularidad de Fernando Cavenaghi no corre peligro. Es el capitán, el referente y un goleador probado. Con la chapa ya no se juega, aunque Ramón no lo quitará del equipo. Menos en las últimas tres fechas, en las cuales se necesita la experiencia de un tipo curtido en este tipo definiciones.

Hace siete partidos que el Torito no convierte. Su último gol fue con Lanús, en la novena fecha. Antes la había metido con Godoy Cruz (1-2), Colón (1-3) y Arsenal (de penal, 1-0). Pudo festejar con Atlético Rafaela, pero su tiro desde los doce pasos se estrelló en el travesaño. Y, lógicamente. ese presente preocupa en el cuerpo técnico.

En 2002, cuando River fue campeón en la última vuelta de Ramón, el 9 estuvo ocho encuentros sin gritar, pero el riojano lo bancó. Y fue determinante en el tramo final, con un doblete ante Colón, un gol en la cancha de Gimnasia y otro par con Argentinos el día de la consagración.

Aquel Cavenaghi tenía muchas usinas que funcionaban alrededor: Coudet, su principal ladero, Ortega y D’Alessandro. Hoy la realidad es que pocos son capaces de ponerle una pelota de frente al arco. Lo hicieron Carbonero con Godoy Cruz y Villalva frente a Lanús, quienes lo habilitaron para que sólo tuviera que empujarla frente al arco.

¿Y el resto? Lanzini es más finalizador que armador de jugadas, Vangioni está yendo menos al ataque para lanzar sus centros filosos y Fabbro, cuando juega, lo hace muy recostado ante la banda izquierda y no cerca de la zona de influencia del goleador. Por eso, Cavenaghi se la pasa saliendo del área. Un poco porque siente que debe involucrarse en el engranaje del equipo, otro poco porque de lo contrario tocaría poco el balón. En el área vive poco. Y River lo siente, lo sufre y lo extraña.

Además, ¿con quién podría reemplazarlo Ramón? Simeone, de un futuro prometedor, aún está inmaduro y necesitará de más partidos en reserva. Cuando lo tiraron en la cancha en este torneo, casi siempre de apuro, no pudo hacer mucho. Andrada y Driussi también son jóvenes y hay que esperarlos.