Injusto

Todo mal en Córdoba. River no mereció perder, pero cayó 2-1 con Belgrano. Además el árbitro inventó lo que no pasó: al Pirata le dieron un gol cuando la pelota no había ingresado en su totalidad después de un error de Barovero. El equipo de Ramón desperdició la chance de quedar como único líder, ahora está a un punto de Colón y San Lorenzo.

principalTodo mal para River, que arrancó su partido ante Belgrano sabiendo que si ganaba se quedaba solo en punta. Pero perdió. Fue injusto, sí, aunque vale la pena explicar todo lo que pasó en la noche de Córdoba.

Llovió 18 horas seguidas en la Docta. El campo pesado, a la larga, le iba a jugar en contra al millonario, que comenzaría a perder soldados.

Empezó ganando Belgrano por un soberbio frentazo de Velázquez. Todo nació de una perdida de pelota de Teo Gutiérrez, sumado a una mala cobertura por el flanco derecho. Quiroga trepó, tiró el centro cómodo y el volante lo dejó sin chances a Barovero.

En el final del primer tiempo se lesionó el Lobo Ledesma, el jugador que marca el ritmo en el medio, clave en la tenencia de la pelota para darle sentido al juego. Luego se mancó Alvarez Balanta, también por una lesión muscular.

Y en el final… el invento de Echenique. Zelarrayán pateó, a Barovero se le escurrió la pelota de sus manos, pero ésta no ingresó por completo al arco de River. No fue gol, pero entre el árbitro lo convalidó. Hace una semana, en Boca lloraban por un corner, una jugada tan fina y milimétrica como esta, que terminó en gol de River de Funes Mori. Aunque no hay que confundir un tiro de esquina con un gol. Son dos cosas diferentes. Sólo sirve para marcar como ahora un error arbitral condenó al equipo de Ramón, que no pudo subirse a la punta, ahora propiedad de San Lorenzo y Colón.

¿Y el juego? Ramón cambió el módulo de ataque con Teo Gutiérrez por Villalva. En esta nueva metodología de armar el equipo en función del rival, el DT entendió que Belgrano, al no tirar arriba tanto a sus laterales, podia inquietar con el juego interno.

De entrada, lo tuvo el colombiano tras un gran pase de Rojas, pero la sacó Olave. Mientras, Belgrano apostaba por poner a Zelarrayán encima de Ledesma, algo parecido a lo que Ramón Díaz hizo en el Superclásico con Lanzini para obstruir a Gago. El Pirata esperaba e intentaba salir rápido de contra. River, en cambio, apostaba a la movilidad y al juego en corto.

Luego del gol de Velázquez, el millonario reaccionó rápido. Teo encontró un pase largo, se la ganó a Olave al límite de la infracción y la empujó al gol. Empataba River en su peor momento. Luego manejó mejor la pelota, aunque sin la profundidad necesaria para llegar con riesgo al arco rival. Tuvieron que pasar 20 minutos para ver una situación de peligro: Olave le puso el pecho a un derechazo de Cavenaghi y en el rebote le ahogó el grito a Ledesma.

Con el correr de los minutos, el cansancio físico y mental de la semana comenzó a pesar. River perdió a Ledesma y a Balanta, ambos lesionados, aunque igual contó con chances para traerse los tres puntos. Increíble fue lo que se perdió Cavenaghi luego de un toque de Gutiérrez, quien al minuto de esa acción metió un fierrazo que besó el travesaño.

En el último cuarto de hora, peligrosamente se metió atrás y pareció conformarse con el punto. El partido y sobre todo su buen presente pedían el ingreso de Villalva, aunque Ramón optó por Menseguez, quien no gravitó.

Cuando el empate era un hecho, Barovero se mancó y Echenique inventó lo que no pasó. Y fue injusto. La derrota, la manera. Y encima por un error.