A 28 años de uno de los goles más gritados

Un día como hoy, pero de 1986, el Beto Alonso entró en la historia con su cabezazo de la pelota naranja para ganar en la Bombonera.

alonsoSi algo le faltaba a Norberto Osvaldo Alonso para ser uno de los dos ídolos más grandes de la historia de River junto a Angel Labruna, era tener una tarde como aquella del 6 de abril de 1986. El Beto hizo todo.

Primero se le plantó a los dirigentes y a la policía que sugerían no dar la vuelta olímpica en la Bombonera. River había sido campeón varias fechas antes del torneo 85/86, pero en todos los estadios se paseaba orgulloso. En ningún lugar la había pasado mal, pero en La Boca la cuestión era diferente. “Yo la vuelta la doy, aunque de acá me saquen muerto”. En un ambiente hostil, el festejo se hizo igual, como quería Alonso.

Ese gesto que hizo delirar a la hinchada millonaria fue el comienzo de una tarde sensacional. La tarde del Beto. Porque en el epílogo del primer tiempo, el 10 recibió un centro de Alfaro desde la derecha y le puso toda la frente a su cabezazo ante una defensa que se quedó petrificada y con un Gatti que aún no sabe a qué salió.

Quedó en los anales como “el gol de la pelota naranja”, ya que esa tarde Boca había prometido tirar muchos papelitos en el césped apenas salieran sus jugadores. Y como eso finalmente pasó, la marca proveedora de los balones tenía uno naranja para reemplazar al blanco que se utilizaba siempre.

La corrida de Alonso festejando con los puños apretados y los ojos eyectados de emoción mirando a las dos bandejas visitantes reventadas de hinchas de River, también quedará en la historia.

Como su segundo grito, que fue de tiro libre. Aunque ahí la suerte le jugó a favor. Gatti le había adivinado el palo al Beto, pero la pelota dio en Passucci, que estaba en la barrera y descolocó al Loco. Y ahí Alonso quedó otra vez de cara a la gente, a su gente.

Pasaron 28 años. De los que lo vieron en vivo y en directo hasta los que nacieron después de aquel 6 de abril del 86, todos saben que ese fue el día de la pelota naranja.