Ya es candidato

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) Con gol de Carbonero, River le ganó 1-0 a Newell’s. Motivado por la victoria en La Boca, borró de la cancha a uno de los mejores equipos del país y se ilusiona. Ya está a un punto del líder, Colón.

IMG_3611¿Cómo no ilusionarse? River está a un punto de Colón, el inesperado líder. Borró a Newell’s, que lo inquietó un poco en el segundo tiempo. Pero le ganó bien y quizás el 1-0 sea un resultado corto, ya que el millonario erró mucho en la primera parte.

Sacó de la cancha a uno de los mejores equipos de la Argentina redodeando diez días de ensueño, con tres victorias al hilo. Se sacó de encima a Lanús, otro de los que juegan bien. Dio el golpe en la Bombonera, con todo lo que significa ganarle a Boca en su casa. Y, confiado, se cargó a la Lepra.

Ahí va a River. Ya se colgó la pilcha de candidato. Nadie se puede hacer el distraído. Cómo bajarle un cambio a ese pueblo que colmó el Monumental en señal de agradecimiento por el alegrón del domingo pero que fue a la cancha con la exigencia de gritar de local.

Fue el mejor planteo de Ramón Díaz en lo que va del campeonato. De movida, River presionó con el fin de tapar la salida clara que usa Newell’s para de a poco ir juntando líneas y avanzar hacia el área rival. Y en la primera llegada a fondo, llegó el gol de Carbonero, que aprovechó el rebote de Guzmán tras una media vuelta de Cavenaghi y empujó de cabeza.

Con la ventaja, cambió el plan de juego. Villalva, como se presumía, comenzó a desdoblarse. Cuando River tenía la pelota era wing, pero bajaba siempre cuando subía Casco, una de las llaves que tienen los rosarinos. El Keko hizo un trabajo que Teo Gutiérrez no puede hacer porque no está dentro de su naturaleza, más allá de la jerarquía que tiene el colombiano. Además, Rojas y Ledesma se turnaban para presionar la salida de la Lepra en su zona interior y lo obligaban a tirar pelotazos. Raro: uno de los mejores equipos de la Argentina no sabía qué hacer con la pelota.

Cuando aceleró, River pudo estirar la ventaja. Cavenaghi tuvo dos claras: en la primera su fierrazo fue desviado por el arquero leproso y en la segunda recibió un gran pase de Lanzini, pero se demoró y su toque pegó en el pecho de Guzmán. Y al rato el 10 aprovechó otro error del fondo rosarino, dejó en el camino al arquero y de zurda la tiró afuera.

En el segundo tiempo quedó evidenciado que a River le pesaba el esfuerzo realizado en La Boca. Levantó Newell’s y el millonario se tiró muy atrás y no marcaba bien. Igual, la Lepra no tenía muchas ideas y sólo complicó con un zurdazo de Trezeguet que desvió Barovero. En la contra se lo perdió Cavenaghi, que llegó mal pisado y su zurdazo se fue lejos.

El partido le pedía piernas frescas y Ramón leyó bien la situación: metió a Kranevitter por Ledesma, fundido y al que le comían la espalda seguido, y a Teo Gutiérrez por Cavenaghi, otro que no podía más. Al rato, ingresó Funes Mori por Rojas (Vangioni fue de doble 5) para reforzar el juego aéreo.

En los últimos diez minutos lo sufrió y un halo de misterio invadió el Monumental. Pero Newell’s tenía pocos argumentos. Sólo Trezeguet como faro para meter algún cabezazo. Nada más. Y eso fue por mérito de River.

Confiado, el equipo de Ramón tiene motivos para ilusionarse. Ya es candidato.

Imágenes: Nicolás Aboaf