Los puntajes vs. Newell’s

Todos por arriba de seis. River lució en todas sus líneas, aunque por el gol y el sacrificio mostrado en cancha, Carlos Carbonero fue la figura.

Equipo vs. Newell's

Marcelo Barovero (6.5): Una intervención clave, cuando sacó sin problemas una volea fulminante de Trezeguet adentro del área, le valieron el puntaje. Luego lo sostuvo con seguridad aérea y rapidez para cortar a tiempo.

Gabriel Mercado (7): Supo que era un partido para quedarse más que para ir. Contuvo a Casco y Castro por su sector. Se proyectó con cautela, pero llegó ala  línea de fondo siempre que se lo propuso y con solvencia.

Jonatan Maidana (6.5): Firmeza en el juego aéreo, concentración para cortar siempre a tiempo y desactivar los ataques rivales en los últimos metros e inteligencia para dejar correr la pelota y ganar minutos.

Eder Alvarez Balanta (6.5): De nuevo en sus cabales, demostró que cuando se dedica a marcar puede ser uno de los mejores. No se dejó llevar por el ánimo de ataque cuando River tuvo la pelota y cuando debió retroceder fue clave en alejar el peligro.

Leonel Vangioni (6): Se notó que estaba con ganas de jugar. Corrió de banderín a banderín con sacrificio y solvencia. Fue importante en la primera etapa y bajó el rendimiento en la segunda parte.

Carlos Carbonero (8): No sólo fue un gol de tres puntos. Fue el jugador que más sacrificio hizo. Se ubicó cerca de los medios y colaboró con el quite; se desmarcó en ataque siempre que pudo y en el complemento se ensució para sostener la victoria. El tanto que convirtió grafica su actuación: robó, descargó y entró para empujarla.

Cristian Ledesma (7.5): Que alguien le pida el DNI. ¿En serio tiene 36 años? Después de 90 minutos de guerra en la Bombonera, se lució como si su último partido hubiese sido dos semanas atrás. Corrió, metió, jugó e hizo jugar. Caño y pisadita incluída le dieron al público el chiche que quería. Se fue en el complemento cuando River comenzaba a perder la pelota en el medio y las piernas comenzaban a pesar.

Ariel Rojas (6.5): Su presencia es necesaria siempre. No luce, pero hace lo que el equipo necesita. Se retrasa para marcar, se desdobla para atacar y es el complemento ideal para Ledesma. Fue uno de los que obligó a Newell’s, equipo de pase corto y mucho toque, a revolear la pelota.

Manuel Lanzini (7.5): Los que pedíamos que sostenga el rendimiento podemos empezar a justificarlo. Fue decisivo y no sólo con la pelota al pie, con la que dejó en ridículo a los rivales y generó las mayores preocupaciones a la defensa rival, sino también por el sacrificio. Llegó siempre para cubrir la zona izquierda y ayudar a Vangioni en la marca. Partidazo.

Fernando Cavenaghi (6): Mucho sacrificio y poca puntería. Fue importante en el tanto, acomodó el cuerpo y le dejó el gol casi hecho a Carbonero. Luego tuvo dos propias para extender y las erró de manera infantil. En el segundo tiempo se lo vio destruido físicamente.

Daniel Villalva (6.5): Puro desgaste para justificar la lectura del partido que hizo Ramón. Interrumpió la salida clara de la defensa visitante, ocasionó dudas en la entrega rival y exigió siempre hasta la raya de fondo. Fue importante en el gol y terminó muerto.

Matías Kranevitter (6): River necesitaba recuperar la pelota y lo hizo con su ingreso. En un mediocampo desolado y apresurado por las exigencias que implicaban sostener el resultado, puso pausa y cerebro.

Teófilo Gutiérrez (6): Toque distintivo, levantó a sus compañeros y a la tribuna con su ingreso. Asistió para el gol, tuvo el suyo y no se dio. Buen aporte.

Ramiro Funes Mori (6): Había que cerrar la defensa y cumplió. Se paró de nuevo como lateral por la izquierda y ayudó a sostener la defensa cuando Newell’s se jugaba con todo.

Imagen: Nicolás Aboaf