Fabbro quedó afuera y se calentó

Uno de los preferidos de Ramón, habitual pieza de recambio, no fue al banco. Y ni siquiera se quedó a ver el partido.

img_0678La historia de Jonathan Fabbro en River se desinfla. Llegó a pedido de Ramón Díaz, pero no rindió jamás. Quizás le faltaron más chances, pero las que tuvo no las aprovechó, pareció siempre jugar a una marcha menos, como no adaptándose al ritmo del fútbol argentino. Igual, el Pelado lo llevó al banco casi siempre, aunque pocas veces entró para modificar el rumbo de un partido. Esta vez, directamente se quedó afuera de todo.

Jony quedó al margen del banco y de tan caliente que estaba, agarró el bolso y se fue a su casa con cara de fastidio a pocas horas de haber dicho que le gustaría volver a Paraguay.

Su préstamo finaliza el 30 de junio y tiene opción de compra. No hizo méritos para continuar. Se terminará yendo por la ventana, con más pena que gloria.