Los puntajes del Superclásico

En un partido con altos y bajos, Manuel Lanzini y Cristian Ledesma se llevaron todas las luces de una victoria merecida y trabajada.

Equipo SuperclásicoMarcelo Barovero (6): Intervenciones claves para un encuentro que lo exigió tanto por el trabajo de los rivales como el del estado de la cancha.

Gabriel Mercado (5): Flojísimo en defensa, cometió una falta infantil que derivó en el gol de Boca. En el primer tiempo aportó en ataque y fue lo único que hizo.

Jonatan Maidana (5): Perdió seguido por arriba y se lo vio incómodo por abajo. Salió varias veces a cortar lejos y perdió la espalda. Por suerte, River no lo sufrió.

Eder Alvarez Balanta (5): Demasiado bartolero. Fue importante en el primer gol con la presión alta. Pero fue la presión alta también la que lo tuvo a maltraer el resto del partido, antes y después del primer gol.

Ramiro Funes Mori (6): Gol clave, decisivo y único. Obvio que lo suyo es la marca y allí dejó bastante que desear. Por eso, todo el puntaje se debe sólo al gol.

Carlos Carbonero (5): Muy peleador e impreciso. Levantó en el final del partido después de su colaboración en el primer gol.

Cristian Ledesma (7): Parece el más pibe de la cancha y tiene 35 años. Corrió, metió, balanceó el equipo y repartió juego. Dejó el alma en la cancha. ¿Fue su último clásico?

Ariel Rojas (6.5): Un trabajo impecable. Se desdobló en ataque y defensa, aportó en las dos áreas. Además, tuvo aire para sacar los contragolpes. Salió destrozado.

Manuel Lanzini (7): Qué bien le sientan los clásicos al 10. La rompió con gol y asistencia. Es una buena costumbre la el de Padua.

Teófilo Gutiérrez (6): Fundamental con la pelota al pie y aguantando cuando el equipo estaba largo. Metió la asistencia del primer gol.

Fernando Cavenaghi (5): Un par de pinceladas de clase. Lejos del arco, algo dolorido y cansado. Providencial cierre como lateral derecho.

Daniel Villalva (6): Vértigo. Fue un shock de confianza y vida para el equipo. Necesitaba frescura y aportó tapando las subidas de Insúa.

Matías Kranevitter y Augusto Solari: No califican.

Imagen: Nicolás Aboaf