Dejó todo

Cavenaghi se fue chocho de La Boca. “Me quedé sin voz”, dijo el 9, que terminó extenuado.

IMG_2992Fue el héroe del 1-0 del 16 de mayo de 2004, el que hasta el 30 de marzo de 2014 había sido el último éxito millonario en La Boca. Fernando Cavenaghi estuvo presente otra vez el día que se rompió esta racha nefasta. Y lo disfrutó mucho, tanto que casi no podía hablar con la prensa consumado el 2-1: “Me quedé sin voz”, contó.

Y sí, el Torito gritó mucho adentro de la cancha y también en ese vestuario lleno de euforia. Y terminó muerto físicamente. Hizo un gran desgaste, corrió mucho y en los últimos 20 minutos no daba más. Se notó en algunas jugadas, sobre todo en una que llegó mano a mano con Orion y casi cayéndose le pegó mal de zurda. Podría haber sido el 2-0 parcial.

Pero el 9 tuvo un partido con mucho sentido colectivo. En el primer tiempo le puso un pase excelente a Rojas, que no llegó a conectar entrando solo por la izquierda. Y después colaboró en el toque de primera que de a ratos River intentó imponer. Y hasta en una jugada terminó cerrando de cabeza cuando Boca llevaba peligro de contra. Si el capitán no ponía la testa Sánchez Miño quedaba de cara a Barovero.

Llegó a la Bombonera con el dedo gordo del pie derecho maltrecho por una bursitis. Con amor propio, Cavenaghi dejó todo. Y se fue chocho, como muestra la foto, junto a Lanzini y Funes Mori, saludando a los hinchas de Boca.

Imagen: Nicolás Aboaf