Casi no se juega

La lluvia que cayó en la Ciudad puso en peligro el Superclásico, pero Pitana dio el OK. Hasta usaron secadores para quitar el agua.

lluvia secadoresLlovió y mucho en la Capital. Desde la madrugada y hasta bien entrada la tarde. Esto hizo que el Superclásico corriese peligro y hasta las 16.40 no hubo confirmación oficial para que se juegue. Se confirmó una vez que Néstor Pitana pisó el césped y le dio el OK a los planteles y a los presidentes. Pero antes pasó de todo en la Bombonera…

Al mediodía, la gerencia del estadio le ordenó a por lo menos 25 trabajadores que utilicen secadores para ir sacando el agua. Así estuvieron por lo menos una hora. Esto provocó que en varias zonas de la cancha el pasto directamente fuera arrancado.

Cuando paró se usaron máquinas que sirvieron para aspirar el líquido. Y así el temor a una suspensión se fue diluyendo. “Si llueve de nuevo, va a ser complicado jugar”, avisó Pitana a eso de las 17.

Al rato, salió una resolana y todos se calmaron por Brandsen 805. ¿Por qué tanto problema? Porque hace poco en Boca se rompieron unos caños que sirven para el buen drenaje y esto aún debe arreglarse.

¿Qué hubiera ocurrido sin Superclásico? Extraoficialmente se habló de correrlo para el lunes (así los partidos del miércoles se hubieran corrido para el jueves) o bien de pasarlo para el miércoles 9 de abril. Por suerte, hubo fútbol.