Súper

La columna de Hernán Castillo en la víspera de un nuevo River-Boca.

img_0705Brillante manera de encarar la semana que se viene. El fin de semana más fin de semana del fútbol argentino. El del Superclásico. Brillante porque se le ganó a un rival muy fuerte, Lanús, en una previa a un partido en el que se van a jugar muchas cosas. No se jugó un gran partido pero se ganó contra uno de los peores rivales que se pueden enfrentar hoy en Argentina, porque Lanús es de los tres mejores equipos y no se puede negar eso. Y como Boca no ganó, River llega mejor parado, no por mucho, pero llega con más aire. Una buena señal.

La gran deuda es ganar de visitante. Lo sabe Ramón Díaz y lo saben los jugadores. Para ser campeón hay que ganar en la Bombonera. Si River gana allí, no me quedan dudas de que el resto va a tomar en serio al equipo en las últimas 9 fechas. No importan el resto de los resultados si River no gana en la Boca. No importa que Colón no gane y que se sigan con chances intactas. Si pasa eso se seguirá en la pelea, pero ganando, y aunque Colón gane, se irá con otro andar. Uno que meterá miedo.

El tema de la semana será saber qué pasará con el equipo. Atrás el Malevo Ferreryra no jugó bien, y el cambio de Ramón de Funes Mori por él en el segundo tiempo sonó a prueba pensando en Boca. Y el gran tema será si Teo sí, o Teo no. Inmediatamente después del partido pensé en Teo por Lanzini y que quede Keko. El tema es que se descompensa mucho la izquierda, veremos.

Desde mi mirada, ahora, y después de ver el partido con Boca, Lanzini y Keko le dan mucho movimiento para que Cavenaghi siga bien firme arriba como goleador del equipo. Me guardaría la carta de Teo para hacerle lio en el segundo tiempo. Esto es un plantel, y el equipo ganó bien. Hoy, Teo no me da ninguna garantía y Keko viene en racha.

Lo importante es que River llega bien pisado. Que le ganó a un rival complicadísimo en la previa del Superclásico. A mi me suena a última oportunidad cierta por más que matemáticamente quizás haya más, porque si sale airoso de la Bombonera el ánimo será mucho más fuerte en las últimas fechas y se saldrá delante de una prueba de fuego. Por eso vale entusiasmarse. Porque River en la previa no tuvo el síndrome superclásico. Y eso ya es un dato para mirar con optimismo lo que viene.