Lo tenía, lo perdió

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) River ganaba 1-0 y estaba cerca del segundo cuando una falta tonta de Balanta derivó en el empate de All Boys. Al rato, Vangioni cometió una irresponsabilidad y se fue expulsado. Ganaron los de Floresta 3-2 y el millonario quedó a 4 puntos de Colón y Estudiantes. La yapa: hace una rueda que no festeja afuera del Monumental.

IMG_8312River salió a la cancha de All Boys con todos los resultados puestos. Sabiendo que si ganaba en Floresta quedaba apenas a un punto de la cima, esa que hoy le pertenece a Colón y Estudiantes. Aunque vaya a saber hasta cuándo en este fútbol tan irregular. Porque River sigue ahí, al acecho, a cuatro unidades de la punta. Pero perdió una chance inmejorable. Tuvo todo para ganarlo y, sin quitarle méritos a los del Negro Rodríguez, regaló un triunfo que tenía en el bolsillo. Ganaba 1-0, se lo empataron por una falta inocente, Vangioni se hizo echar y se lo dieron vuelta. Ah, y la yapa: hace una rueda que no gana como visitante.

De entrada, en una cancha difícil, donde River nunca había ganado en su historia (sigue zapatero), se hizo fuerte con fútbol. Y eso que el estado del campo de juego era pobre, con el pasto alto y las áreas muy complicadas para jugar. Igual, a pesar que parecía imposible salir jugando por abajo, River lo logró. Pasó la presión de All Boys y pesó en la zona de fuego.

El Albo arrancó apretando arriba, pero River lo fue superando de a poco con llegadas punzantes. De movida, Cavenaghi la quiso pinchar, pero se fue muy arriba. Luego, un centro atrás de Lanzini fue conectado por Teo Gutiérrez, pero el disparo también se fue alto.

Con el correr de los minutos, River le quitó el ritmo a los de Floresta, empezó a tocar en el medio al compás de Ledesma, de regreso, un jugador al que River extrañó ante Arsenal, justamente por ese trato prolijo y seguro que le da al balón. Y el gol llegó. La trajeron de izquierda a derecha y Carbonero la cruzó con justeza ante Cambiasso.

Con la ventaja, el millonario no se quedó. Siguió manejando la pelota con paciencia, sin apuro, con Teo Gutiérrez como protagonista tirándose atrás y tocando con sus compañeros. En una contra luego de tiro libre mal aprovechado por All Boys, el colombiano se fue solo para el segundo, pero la tiró arriba cuando tenía a Cavenaghi entrando por el segundo palo.

El único déficit de los de Ramón eran la cantidad de faltas que cometía cerca de Barovero. Y por una infracción tonta de Balanta frente al arco, Espinoza aprovechó y puso el empate.

De pronto, River se desbordó. Vangioni le pegó un patadón a Espinoza y lo echaron. De estar 1-0 arriba y con perspectivas de ponerse 2-0, al 1-1 y con un hombre menos. Eso también es River hoy. Varias caras en poco tiempo.

Sin el Piri, Ramón plantó tres en el fondo y Rojas se corrió a la banda para jugar de lateral volante, pero jamás se adaptó a la zona. Primero, no se notó el hombre de menos, porque el trámite fue parejo e incluso River llegó con un zurdazo de Lanzini y en la misma jugada a Teo le hicieron un penal sin pelota que Maglio ni el línea Noguera vieron. Pero después el Albo le iba a sacar provecho a eso de jugar 11 contra 10.

En el segundo tiempo, el millonario se durmió la siesta. El más petiso de la cancha, Torassa, cabeceó sólo ante la impávida desatención de la defensa. Barovero no cortó el centro de Battión, Maidana y Balanta miraron la pelota, Rojas pidió un offside inexistente y chau. Al toque, una contra mortal fue liquidada por Calleri con un derechazo bajo. Todo nació de una falla de Balanta, quien en el afán de salir jugando se excedió y perdió la pelota. 1-3. De pronto, River se encontraba dos goles abajo cuando un rato antes lo tenía al alcance de la mano. Increíble. O no tanto, dada la ciclotimia que tiene este equipo.

En el resto del partido, All Boys siguió contando con espacios para sentenciar la historia. Encima, Ramón sacó a Teo y metió a Kranevitter. ¿Qué buscó? Tener más la pelota. Lo consiguió, pero igual resulta inentendible que haya salido el que mejor había entendido el partido. ¿O acaso el DT no quería que lo golearan?

River, con lo puesto, fue a la carga. Con el Malevo Ferreyra como 3 “mentiroso” acomodó mejor el sector izquierdo. Descontó con un cabezazo de Carbonero y ahí mostró una reacción para empatar. El partido le pedía un punta más y entró el Keko Villalva para acompañar a Cavenaghi. Pero salió Carbonero, que estaba en una buena noche por sus dos goles. Luego se vio que sintió una molestia en la rodilla izquierda y terminó con hielo en la zona.

Pocos equipos pagan tan caros sus errores. River es uno de ellos. En Floresta quedó demostrado. Su ciclotomia lo mató.

Imágenes: Nicolás Aboaf