“Hay que agradecer a Dios que estamos todos bien”

Después del violento robo que sufrió el lunes por la noche, Jonatan Fabbro asistió a la práctica a pesar de que le habían otorgado el día de licencia desde la dirigencia, se mostró agradecido y dijo: “Lo que uno ve en la tele que le pasa a otras familias, nos tocó a nosotros”.

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A horas de sufrir una pesadilla, Fabbro encaró la nueva semana como si no hubiese pasado nada y reconoció que se apoyó en sus compañeros para poder actuar así. “Quiero agradecerle a mis compañeros, al club, al presidente. Estamos muy dolidos por lo que pasó. No nos había pasado nunca. Ahora hay que tratar de estar con los chicos que son los que más sufrieron”, dijo y agregó: “Hay agradecer a Dios que estamos todos bien”.

En cuanto a lo sucedido, describió: “Anoche, yo volvía de dejar a mi hijo en su casa. Cuando estaba por abrir, fue un segundo, y tenía seis, siete personas encapuchadas, con armas. En ese momento, lo que menos quería era que entraran en la casa. Nos tuvieron casi 40 minutos. Lo que uno ve en la tele que le pasa a otras familias nos tocó a nosotros”.

Y cerró: “No entiendo mucho lo que pasó. Lo que vivimos es algo que uno nunca desea. La pasemos feo. Uno trata de estar atento. Pero cuando te toca, hay que tratar de mantener la calma. Ver a un sobrino o un hijo que lo están golpeando o amenazando. Traté de estar tranquilo. Si vinieron por lo material, que se lo lleven”.

Fabbro había recibido el apoyo del cuerpo técnico para tomarse el día libre, aunque prefirió entrenarse. Charló un largo rato con D’Onofrio y Francescoli, y luego con Ramón y Emiliano Díaz. Independientemente de su prestación deportiva, se presume difícil que siga en el país luego del 30 de junio, cuando se vence su vínculo con River. El feroz robo le hizo analizar irse de la Argentina.