Pasó otra chance

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) El envión se encontró con un paredón. Primero fue Menseguez, que le sacó un gol a Lanzini. Después, y durante todo el partido, Tigre. El local se replegó y River no encontró los caminos para inquietar. Mucho toqueteo, poca concreción y un cero que fue justificado.

Derrota Tigre

Es cierto, las intenciones y la pelota le pertenecieron a River durante todo el encuentro. Pero de eso se trata tener la Banda. De ser responsable de asumir las responsabilidades, de buscar de manera constante la diferencia, la ventaja y llevarse una sonrisa a casa. Por eso, la excusa del planteo táctico de Tigre suena a poco consuelo.

Es que, faltó acelerar en los últimos metros, decidirse a patear, inquietar con algún fundamento más que el de la posesión de la pelota. Entonces, por más que Carbonero, Lanzini, Cavenaghi, Rojas y Ledesma tuvieron chispazos de habilidad y momentos de entendimiento, nunca llegaron a inquietar a Javier García. Mucho toqueteo sin profundizar. Es decir, puro incordio.

Como si sobraran las oportunidades, las pocas que aparecieron fueron desperdiciadas sistemáticamente por los jugadores de River. En especial por Manuel Lanzini que tuvo una, sólo, en cada tiempo. Cavenaghi casi no la tocó, Menseguez fue puro choque e imprecisión y se desperdició una chance clara para acercarse a la cima. De haber ganado hubiese acortado a tres la distancia con los punteros.

Ahora tocará Arsenal, un equipo que hará un planteo similar al de Tigre. Están avisados, no sea cuestión de que se escuche el famoso “se cerraron atrás”…

Imágenes: Nicolás Aboaf.