Reconciliación con el boletín

Se extrañaba a River y apareció en todo su esplendor. Es que el equipo mantuvo una línea durante todo el partido, arrolló al rival desde el juego y potenció a todos los jugadores. La figura, en una tarde con puntajes altos, fue Teófilo Gutiérrez.

Equipo vs. San Lorenzo
Marcelo Barovero (7): Después de un flojo primer tiempo, se lució en el segundo y salvó a River en tres oportunidades para justificar la victoria y olvidarse de las tardes negras que atravesó.

Augusto Solari (7): Debutó como lateral por la derecha y cumplió una tarea más que digna. Cerró su sector, fue alternativa en la salida y no se achicó ante dos jugadores de clase como Piatti y Correa.

Jonatan Maidana (6): Se lo extrañaba al central y su presencia ante San Lorenzo justificó ese sentimiento. Fue uno de los mejores de la defensa, ganó por arriba, peleó con mayoría de triunfos por abajo y cerró una gran actuación. Blandi casi no la tocó.

Eder Alvarez Balanta (6): Cuando no es ampuloso ni sobrador muestra su clase. Volvió después de la expulsión y se lo vio firme en todo aspecto.

Leonel Vangioni (6): De regreso al lateral, tuvo una buena noche. Impecable desde lo defensivo, se proyectó siempre que pudo y le generó más que una duda a Julio Buffarini que, en la pelea del sector, fue amplio perdedor.

Carlos Carbonero (7): Un primer tiempo de excelencia, con asistencia y criterio. Fue determinante para marcar el camino. Colaboró con Solari en ataque, se combinó con los delanteros y tuvo aportes decisivos, lejos de sus intermitencias y dudas.

Cristian Ledesma (8): Se fue agotado y no por la edad, sino porque dejó todo. Se gastó las rodillas por tirarse a trabar, repartió juego siempre de manera efectiva y prolija y tapó baches en defensa en el complemento. Se ganó la chance por errores de compañeros, pero se aseguró el lugar por virtud propia.

Ariel Rojas (7): Una buena noticia en la tarde de domingo. Volvió del ostracismo y, al menos, fue claro en el juego. Lejos de ese volante perdido e insulso del año pasado, aportó en ataque y relevó en defensa. Es una alternativa para cuando vuelva Kranevitter.

Manuel Lanzini (7): Se desempeñó más como volante por izquierda que como enganche y en ese lugar evitó ahogarse en las lagunas en que habitualmente nada. Cada vez que la tocó, aportó.

Fernando Cavenaghi (6): Sacrificio, toque distintivo, peligro permanente y asociación clara con Teo. Siempre lo buscó, siempre priorizó el bien del equipo por sobre el personal y se fue ovacionado por todo el estadio. Esta vez no marcó pero cerró una noche mucho más productiva que cuando lo hizo.

Teófilo Gutiérrez (8): Esta vez perdonemosló. En definitivas, todo lo que erró fue por exceso de confianza y no por miedo o desidia. El colombiano jugó un primer tiempo para 10, con gol incluído y remate en el travesaño. En el complemento fue igual de determinante pero quedó pegado a tres oportunidades claras que desperdició por impericia y exceso de confianza. El mejor de la cancha.

Menseguez, Ponzio y Fabbro no calificaron.

Imagen: Nicolás Aboaf.