Jugar

Tras la victoria ante Gimnasia en el debut, Hernán Castillo analizó el panorama del equipo.

img_7771Si normalmente fui optimista, imaginen por estas horas. River jugó bien de verdad ante Gimnasia. Tuvo ideas. Supo a qué jugar. Entendió el partido. Creo al menos 5 jugadas claras de gol y otras 5 aproximaciones de riesgo. El déficit ante todo esto es claramente la definición, y la respuesta a ese tema tiene nombre y apellido: Fernando Cavenaghi. El da tranquilidad y da la sensación que lo que no entró el domingo entrará en lo que viene.

Que Ramón Díaz tenga ya los once en la cabeza en la primera fecha es toda una señal. Que el entrenador sepa que este sistema es el que quiere de acá al final es otra clarita. Que nadie pene por el penal que no cobró Lunati porque el equipo siguió generando ayuda. Que en el final del partido los cambios no resientan el equipo también. Que el gol salga desde afuera del área pese a que hay cómo jugar dentro de la misma, es algo más que contundente. Todo eso pasó.

Tan confiado está el cuerpo técnico en este sistema, que eligió al menos pensado para reemplazar a Carbonero. Si entraba Mercado e iba Pezzella (con lesión) o Mammana atrás, el sistema hubiera sido más defensivo; si iba Menseguez el mismo hubiera sido más ofensivo; con Solari era puesto por puesto. Y todo pese a que la posibilidad fue, y me incluyo, mirada de reojo por casi todos. Y la movida salió perfecta.

No se ganó más que un partido. Pero saber que este es el sistema y estos los nombres ayuda para lo que viene. Cambió la onda en River. Se fue Passarella. Hoy todos miran con otros ojos a River. Hoy River volverá a ser respetado si sigue por esta senda de entender a qué juega. Si los resultados ayudan, esto va a ir mejorando partido a partido. Desde mi mirada esto está repleto de buenas señales. Es un avance, recuerden los últimos tiempos y verán que al final no exagero tanto.