Otro River

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) El equipo de Ramón jugó bien y le ganó 1-0 a Gimnasia, con gol de Leonardo Ponzio. Mejoró desde el juego y pudo haber ganado por más diferencia, pero le faltó contundencia.

IMG_8070Otro River. Otro aire. Renovación. Sí, aunque el DT siga siendo el mismo que el año pasado y los jugadores se repitan en su gran mayoría, con la excepción de Cavenaghi, que volvió para encauzar el presente futbolístico de este River que comenzó con el pie derecho en el campeonato.

Pasada la euforia por ser el gran ganador del verano y conseguir dos triunfos ante Boca, llegó la hora de la verdad. Y River aprobó con creces en el debut. No hubo, más allá de alguna meseta, un cuadro desilachado y sin línea como había sucedido en 2013. Quiso ganarlo de entrada, se asumió como protagonista desde el comienzo. Y logró el éxito por la mínima porque no fue contundente.

A los 5 minutos ya tuvo la primera chance clara. Un gran pase entrelíneas de Kranevitter dejó a Lanzini solo, pero el 10 la tiró contra un palo. Ya era dueño del campo y de la pelota, aunque perdía precisión cuando la tomaba Ponzio. Gimnasia dejaba libre al 23 y tapaba al dúo de la categoría 93. Y las pelotas de Leo rebotaban contra un frontón porque el Lobo, aún sin meterse atrás, mantenía un cierto orden. Además, los delanteros quedaban de espaldas y los volantes externos no aparecían mediante diagonales.

Aún así, River se las ingenió para llegar al arco tripero. A los tumbos, entre Lanzini y Cavenaghi no cerraron una jugada clara. Al toque el 9 pateó desde lejos y pasó cerca. A partir de esas dos acciones, River salió de la modorra. Y comenzó a generar su mejor momento en el partido, que fueron los últimos 15 minutos del primer tiempo. Y encima no le cobraron un penal por clara infracción de Mussis a Maidana. Penal hasta en la Lunati…

Lo tuvo Lanzini tras una gran pared entre Teo y Mercado, que tiró el centro atrás. El disparo del 10 pegó en un defensor ante un Monetti indefenso. Pero nada pudo hacer el 1 frente al fierrazo de Ponzio, que ya había probado varias veces, aunque sin éxito. El volante tenía opciones de pases, pero sorprendió con un remate imposible para el 1 tripero. Era el premio a la paciencia de un equipo que, sin ser totalmente claro, siempre tuvo una propuesta ofensiva.

Siguió igual en el complemento. Pudo liquidarlo, pero Cavenaghi no estuvo certero. Quiso pincharla y se fue alta. Luego buscó ponerla contra un rincón, aunque dio en el palo. Así, River le dio vida a un rival molesto y que mantuvo la base de la B Nacional, pero que fue al Monumental con un plan defensivo y luego no le quedó otra que salir a buscar el empate, aunque no tuvo muchos fundamentos.

Ramón refrescó el ataque con Menseguez (por Teo, de buen partido). Intentó cerrarlo con Funes Mori por un extenuado Vangioni, plantando dos líneas de 4. Y con el ingreso de Ledesma buscó ganar en pausa y tenencia de pelota.

Arrancó bien, River. Pudo ganar por más goles. Desperdició muchas ocasiones. Peor sería no tenerlas. Otro aire.

Imágenes: Nicolás Aboaf