El ejemplo de Kranevitter

El volante que la rompió en el Superclásico jugó con 40 grados de fiebre. “Quería estar igual”, contó. Y se embaló: “Seremos candidatos”.

img_5708El sábado finalizó de la mejor manera, pero Matías Kranevitter no la pasó bien durante todo el día. En Mendoza, amaneció con unas líneas de fiebre y el cuadro se agravó a medida que fueron corriendo las horas, hasta llegar a 40 grados de temperatura. ¿Por qué jugó? Las ganas y la motivación lo mantuvieron en pie. Y la terminó rompiendo, siendo uno de los puntos más altos del triunfo ante Boca. “Jugué enfermo, pero igual quería estar”, contó el tucumano.

Kranevitter se ganó el puesto. Es el sostén del mediocampo, el que se para delante de la línea de tres defensores y el que permite que Ponzio se libere un poco más. Pero el volante que lleva la 5 en la espalda no es un negado con el balón. Todo lo contrario. Tiene buen primer pase y panorama. Y, como buen mediocampista central made in River, corta y la pasa rápido. “Estoy en un buen momento, espero aprovecharlo. ¿Si me modifica jugar con Ledesma o Ponzio? El sistema no cambia”, dice.

El año pasado, sobre todo en el mediocre segundo semestre, Kranevitter fue el único reconocido por los hinchas debido a su esfuerzo. Ahora desea que se valore a todo el equipo. Y se embala tras festejar dos clásicos: “Estamos muy contentos. Ganarle a Boca te da mucho animo para arrancar un torneo que va ser dificil. Sabemos que tenemos que cambiar la imagen del torneo pasado. Vamos a tratar de ser un equipo duro. Vamos a dejar todo en la cancha. Por la manera que estamos jugando seremos candidatos”.