El verano es mío

Como hace una semana en Córdoba, en Mendoza también festejó River. Con goles de Mercado y Teo Gutiérrez, le ganó a Boca 2-1.

copa veranoEs, sin dudas, el único partido que no importa el juego o que, por lo menos, éste queda en un segundo plano. River no mostró una buena cara con Boca y de a ratos fue superado por su eterno rival. Zafó en los momentos complicados y estuvo picante arriba. Ganó en Mendoza a una semana de haber gozado en Córdoba. El verano es rojo y blanco.

Con dudas aunque con mucha contudencia, River deliró en la tierra del buen vino. No se emborrachó de fútbol, pero sí aprovechó sus momentos y zafó de los sofocones que le provocó el partido ante un Boca que dio enormes ventajas defensivas. Y el cuadro de Ramón Díaz le sacó todo el provecho posible.

A los 8 minutos ya estaba en ventaja por un gol de Mercado, de cabeza. El centro de Ponzio encontró al defensor ante una mala salida de Orion, que quedó a destiempo. Y al toque pudo meter el segundo tras una muy buena jugada que nació de un corner a favor. Tres toques pusieron a Cavenaghi de frente al arco, pero el tiro se estrelló en el travesaño.

Boca estaba groggy, pero River se quedó. Y comenzó a dejar huecos. Martínez complicaba por la derecha y Sánchez Miño arrancaba desde la izquierda para terminar tirando diagonales. Así, la zona de Balanta-Vangioni era de libre tránsito para Boca, que empezó a llegar con peligro. Mercado terminaba siendo el bombero de todos cerrando y Carbonero terminaba como un lateral derecho. Y Barovero ponía la cara. Pero un día el 1 se equivocó.

Con Boca ya superior, el Cata Díaz le pegó desde afuera del área y el arquero no “mató” el pique. La igualdad era merecida y River acusó el impacto. Y una salida en falso de Barovero casi termina en gol en contra de Balanta que Vangioni salvó sobre la raya.

El millonario estaba impreciso. Ramón insistía con el 3-4-3 que tan buen resultado le trajo en Córdoba, aunque esta vez hubo un cambio sustancial. Con el ingreso de Cavenaghi por Menseguez, fue Teo Gutiérrez quien se tiró a la derecha y el capitán jugó por adentro. Los dos 9 terminaron jugando de lo mismo en ese primer tiempo: lejos del arco y de espaldas. Y River no atacaba los espacios por afuera con Carbonero y Vangioni. Igualmente, por la pelota parada, que Boca defendió muy mal casi toda la noche, pudo festejar por un cabezazo de Balanta.

En síntesis, el primer tiempo se fue envuelto en la polémica porque Pitana, el árbitro mundialista, aplicó el reglamento y no el sentido común. No dejó patear un tiro libre favorable a River en la puerta del área cuando ya se había superado el tiempo de descuento.

En la segunda parte, River seguía sin hallar el balón, parecía perdido. Además, Martínez y Sánchez Miño lo seguían complicando. Pero el fútbol está lleno de imponderables. Zárate se durmió, Carbonero lo presionó y le quitó la pelota y la puso en el pie de Teo Gutiérrez, que tocó sutilmente ante la salida de Orion.

Con la ventaja, River cerró filas y se paró definitivamente de contra. A Boca ya no le cayó una idea. Ramón metió a Menseguez para darle otro aire al ataque. Entró Funes Mori y armó línea de 4. También ingresó el Lobo Ledesma para reforzar la zona media. Aunque no se defendió bien y se paró muy cerca de Barovero.

Ganó River. Si no pasa nada raro en la semana, Ramón ya tiene el equipo para el debut ante Gimnasia por el torneo local, lo que más importa. Pero quién le quita lo bailado. Gozó en Córdoba. Ahora en Mendoza. El verano es de River.