Se quedó sin nafta

Los suplentes de River superaban al último campeón, pero cedieron la iniciativa y perdieron 3-1 ante los titulares de San Lorenzo, que con oficio fueron levemente superiores. Igual, Ramón pudo sacar conclusiones positivas. Cavenaghi marcó el gol millonario.

img_5784River no hizo agua en esta Salta que puso en jaque el amistoso con San Lorenzo por un fuerte temporal. River no se inundó de fútbol, pero no llenó la pileta. Se quedó a medias ante el campeón, aunque Ramón, posiblemente, se haya llevado algunas buenas sensaciones y un par de preocupaciones del equipo muleto que, reforzado por Cavenaghi, perdió ante el último campeón del fútbol argentino.

La noche en el Norte había arrancado bien. A los 29 segundos, tras un gran pase del Keko Villalva, Cavenaghi rompió bien el achique de la defensa y superó la resistencia de Torrico con un fuerte derechazo. Mejor imposible.

Los primeros 25 minutos tuvieron un buen nivel, con llegadas, movilidad, juego a dos cortas y una larga, y la búsqueda de los espacios apareciendo por sorpresa. Rojas metió un cabezazo que besó el palo. Un tiro de Cavenaghi ahora sí fue contenido por Torrico. Y hasta Fabbro llegó vacío dos veces para convertir, aunque en una se resbaló y en la otra no quedó cómodo para pegarle al balón. El natural enganche, como pasó con Lanzini ante Boca, arrancó por izquierda, casi como un puntero, aunque tendió a tirar hacia adentro.

Con el correr de los minutos, River perdió intensidad. Y si la ganó San Lorenzo. A la atajada de Chichizola ante un remate de Correa, le sucedieron una entrada libre del mismo delantero que tiró arriba cuando tenía libre a Blandi y al ratito el penal tonto que Solari le cometió a Piatti y que Ortigoza cambió por gol.

En esa jugada se evidenció que a River, independientemente de los nombres porque también le pasó durante un rato en Córdoba, le cuesta el retroceso cuando lo abren por afuera, sobre todo en la zona entre el medio y la defensa.

Empatado el partido, San Lorenzo ya había emparejado las acciones, porque recuperó el balón y la presión en la zona central. Y fue el Ciclón quien en el segundo tiempo madrugó a River: a los 40 segundos un centro cruzado de Buffarini encontró la cabeza de Piatti, al que perdieron entre Vega (entró por Solari) y el Keko y quedó ante las narices de Chichizola.

En el segundo tiempo, River fue perdiendo precisión y cedió la iniciativa. Si bien intentaba atacar, pocas veces fue claro. Y se quedó sin nafta. Igual, pudo igualar. Un defectuoso cabezazo de Funes Mori y un tiro de Ledesma fueron las chances más claras. Ramón hizo muchos cambios e incluso debutaron tres juveniles. Hasta que Correa bailó arriba de la pelota y le reventó el gol a Chichizola y se terminó la historia.