Una fiesta sin fisuras

La gente se portó bien, las barras pactaron la paz y la seguridad funcionó. Así, el primer clásico del verano pasó una prueba clave pensando en una posible vuelta de los hinchas visitantes.

img_5615Había mucho temor a lo que pudiera ocurrir entre los hinchas de ambas parcialidades tras un semestre sin hinchas visitantes del fútbol argentino. Pero el público se portó bien y el operativo policial funcionó a pleno en Mar del Plata.

Con 890 efectivos y más cámaras monitoreando más que lo habitual, el clásico estuvo en paz. Porque desde temprano la policía se apostó en diferentes paradores de la costa donde sabían que iban a parar los hinchas más pesados de River y Boca. Y, además, los organismos de seguridad supieron que ambas barras hicieron una especie de pacto para que todo transcurra con normalidad.

Por su parte, la gente de River aportó su clásico show, globos rojos y blancos en una de las cabeceras del Minella. Las plateas también estuvieron a reventar.

Así, sólo hubo que ver un partido de fútbol con casi 40 mil personas. Algo para destacar en el delicado fútbol argentino. ¿Esta prueba de fuego servirá para que los hinchas visitantes regresen en el Torneo Final? No, por ahora no. Pero en Mar del Plata estuvieron el titular del Aprevide, Oscar Boccalandro, y el Secretario de Deportes bonaerense, Alejandro Rodríguez, y ambos explicaron que se está estudiando el asunto para más adelante. Que así sea.

Imagen: Nicolás Aboaf

(Enviado especial a Mar del Plata)