El año comenzó con un empate

En Mar del Plata, River igualó 1-1 con Estudiantes en el debut del verano. Al equipo de Ramón le costó generar juego, aunque logró un buen gol convertido por Simeone tras una buena maniobra de ataque.

img_4522Hay ilusión por el River que viene. Quizás por el recambio en la dirigencia, que ha sumado a su proyecto a ídolos como Francescoli, Ortega, Amadeo y Alonso. Pero estos ya no juegan más. En el equipo versión 2014, con excepción de Cavenaghi, otra de las últimas banderas que quedan por Núñez, se repiten los apellidos que fracasaron en la segunda parte de 2013 e incluso pusieron en jaque la continuidad del técnico más campeón de la historia del club, Ramón Díaz.

Pero hay expectativa por lo que vendrá y ésta había que comenzar a revalidarla en el estreno estival, ante Estudiantes. En Mar del Plata, River no pasó del 1-1. Fue menos que su rival, que en el primer tiempo le llegó un par de veces con peligro, aunque pudo empatarlo con un golazo con el estilo millonario. Andrada tomó la pelota en la mitad de la cancha, cedió para Villalva y el Keko se la puso justa a Simeone, que le empujó a la red.

Independientemente de esa maniobra, a River le costó generar juego, como en el semestre pasado. Fabbro tuvo otra chance, pero duró un tiempo en la cancha. El enganche estuvo discontinuo, como no supiendo sacarle juego a una nueva oportunidad de Ramón.

Lo más destacado en el aspecto individual fue la aparición de Emanuel Mammana. El pibe arrancó con dudas, pero luego se fue asentado y se mostró con mucha solidez ubicándose como último hombre en una defensa de tres hombres.

Porque Ramón probó con el 3-4-1-2, el sistema que hoy prefiere para explotar mejor las cualidades de sus hombres. Porque con ese dibujo saldrá a jugarle a Boca el próximo sábado, en lo que será el primer desafío de relieve para este River que en su versión 2014 comenzó con un empate.

Imagen: Nicolás Aboaf

(Enviado especial a Mar del Plata)