Mora se queja, pero…

Como es habitual al final de cada semestre, Pasión Monumental hace balances. En este caso les llevamos el podio de los peores jugadores de River en el Torneo Inicial. Paradójicamente, los refuerzos hicieron punta en este rubro y Rodrigo Mora fue lo más flojo del semestre. Aclaración: fueron contemplados sólo los que jugaron más de 5 partidos.

Rodrigo Mora

El final es justificado. La ausencia del uruguayo en el final del torneo, el faltazo en el último entrenamiento y los murmullos que taparon el eco de un par de goles importantes fueron justificados y se contemplan desde los números. Mora jugó 10 partidos en el Torneo Inicial, no marcó goles y totalizó 4,45 puntos de promedio para Pasión Monumental y sólo terminó en cancha en uno de los 6 partidos en que fue titular.

Después de ser calificado con 3,5 ante Racing no volvió a ser citado y miró desde su casa los últimos dos partidos del torneo. A pesar de eso, o quizás por ello, atacó con munición gruesa a Ramón Díaz y seguramente siga su carrera lejos de Núñez. De hecho, su año dejó muchísimo que desear. En total, sumando Copa y torneos locales, disputó 29 partidos  -1492 minutos- y convirtió un sólo gol.

Un escalón más abajo quedó Jonathan Fabbro con 4,71. El enganche que Ramón pidió con insistencia y por el que casi en enero se invierten 4 millones de dolares jugó apenas 7 encuentros -todos como titular-, en otras 7 oportunidades fue al banco y no ingresó, fue expulsado en su debut oficial con la Banda, ante Central. ¿Seguirá?

El podio lo cerró Giovanni Simeone, con 4,95 puntos de promedio en 11 partidos disputados. Con apenas 19 años y sin encuentros en Primera, el hijo del Cholo recibió la obligación de ser el goleador de un equipo falto de juego. Por inexperiencia, presión y contexto, el pibe terminó con un bajo puntaje. Sin embargo, y de cara al futuro, junto a Manuel Lanzini y Gabriel Mercado fue el que más convirtió en el Torneo Inicial con 2 goles. Es poco, pero…

Cabe destacar que Ramiro Funes Mori (4,63) no estuvo en la nómina porque jugó sólo cuatro encuentros. Al igual que Leandro Chichizola (4,50) y Martín Aguirre (4,75), que disputaron 2 partidos.