Panorama

River se despidió del Monumental y ahora queda esperar. De cara al cambio de presidencia y de año, Hernán Castillo analiza lo que viene.

Ramón Díaz

Nada de lo que viene puede ser peor. Después de Passarella, todo es en alza. Se fue a la B, multiplicó el pasivo, desmanteló el plantel y dejó uno con menos valor que el que recibió (que es mucho decir); dejó el marketing,  uno de los principales ingresos de equipos europeos, en foja cero, por lo que todo costará el doble, y así varias cosas más como el ya cobrar varios contratos que correspondían a la próxima comisión directiva.

¿Por qué arranco por ahí? Porque no tengo dudas de que nada puede ser peor y que cualquiera sea el nuevo presidente de River, esto irá en alza, en mucha alza. Y después de un año de Ramón Díaz y un semestre bueno, con un segundo puesto, y uno malo, no tengo dudas de que arrancar la nueva era con el entrenador más ganador de la historia es lo que hay que hacer. Y que este semestre sea el que “desempate”. Porque nadie está por encima de River. Pero nadie tiene más méritos ni fue esperado jamás como DT de River que el propio Pelado.

Soy reiterativo. Está columna es mucho más corta que las demás. Confío porque tengo memoria. De la larga, y la historia del técnico en el club, y la corta, del semestre pasado. Teniendo en cuenta, también, claro, que este semestre fue muy malo. Pero con dos refuerzos y los nuevos aires frescos esto cambia. Y no creo que haya alguien mejor que Ramón para refrescar estos últimos pésimos años.