Papelón

Tras una nueva derrota de River, Hernán Castillo analiza la situación del equipo y las responsabilidades compartidas.

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Todo en este River es un papelón. Uno siempre cree que se tocó fondo y de repente hay más. No hay respiro. Hay dolor. Hay bronca. Hay impotencia. Hay fastidio. ¿Qué puede ser peor que irse a la B? Nada. Y sin embargo el nudo en la garganta se fue y volvió. Porque uno teme lo peor porque lo peor ya lo conoce. Ya sabe que es. ¿Y entonces? ¿Qué hacemos? ¿Rajamos a todos? Esto es de tres patas. Dirigentes, jugadores y entrenadores. A los dirigentes ya se los echó. Los jugadores son “patrimonio” del club, ¿hay que echar al DT?

Saben que soy defensor de Ramón Díaz. Tengo la convicción porque tengo memoria. ¿Alcanza con el recuerdo? No. Eso está claro. El viejo recuerdo de Ramón Díaz hace soñar, el inmediato, el del semestre pasado, también, el actual no, ni un poquito. ¿Echarlo es la solución? A mi me hace ruido. Qué se yo, no sé, pensar y recordar que durante 11 años se lo pidió una y otra vez y que ahora por un semestre pésimo haya que echarlo me suena a locura. Pero a la vez pensar en que este semestre que se viene tendrá sólo dos refuerzos y este mismo plantel también me suena mal. No sé. Y me preocupa no entender bien qué es lo mejor para River porque imagino que lo mismo le pasará a muchos.

El papelón es total porque tiene un contexto. Uno en el que el presidente Daniel Passarella no estuvo en la reunión de Comisión Directiva más importante de la historia de River en la que se presentó el balance que le debe a dar a la próxima presidencia con un déficit histórico. En el medio se gastaron 6 millones de dólares en Adalberto Román y Jonathan Bottinelli por marcar dos de las paupérrimas incorporaciones de este gobierno con las que se pudo haber comprado a Andrés D’Alessandro o a Ignacio Scocco, por ejemplo, quién antes de llegar a Newell’s dijo varias veces que quería jugar en River. Todo eso hizo que este plantel sea lo que sea. Un plantel básico. No menor al de Godoy Cruz, pero si con más obligaciones, y ante eso en desventaja.
Y siguiendo con el plantel, se repasa una camada de jugadores que no ganó nada en River y que para muchos no le responde al entrenador. ¿Qué estos jugadores no les responden al DT? Así está River. Que estos futbolistas que no tienen historia en el club sean los responsables de la salida del entrenador más ganador de la historia es un tema. Por eso me hace ruido. Porque nada garantiza que el próximo, sin las espaldas de Ramón Díaz para bancarse 3 derrotas seguidas (este hace 10 que no gana) no sea devorado por este plantel sin historia en River. Y repaso: Barovero, anda bien, eximido; Mercado, cuestionado por varios, para mi cumple; Balanta y Pezzella, pibes del club que deben mostrar mucho; Bottinelli, insólito todo desde su llegada; Maidana, ciclo cumplido; Vangioni, eximido por más que su actualidad no sea la mejor; Funes Mori, ciclo cumplido; Carbonero, milagrosa llegada a River sólo justificada por el combo Teo; Rojas, ciclo cumplido; Ledesma, ciclo cumplido; Fabbro; no tiene justificación su permanencia; Ponzio, ciclo cumplido; Aguirre, esperando su recuperación; Malevo Ferreyra, solo justificada por su cero costo igual que Menseguez; Lanzini, con más ganas de irse que de quedarse; Mora, nunca entendí el amor de los hinchas hacia él; Gio Smeone y Andrada, dos pibes que tienen mucho para dar pero no aún; Teo, una promesa, una esperanza; Kranevitter, uno de los que más evolucionó en los últimos tiempos. Ese es el plantel. ¿Estos jugadores se pueden “cargar” a Ramón Díaz? Eso me hace ruido.