“Lo dejo a consideración del próximo presidente”

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) Como había anticipado Pasión Monumental, Ramón Díaz, acompañado por su hijo Emiliano, ratificó que congelará los números de su nuevo contrato y dejará la cifra a disposición de lo que pase en las elecciones. “Nosotros no estamos por lo económico. Vamos a respetar los dos años el contrato, que el próximo presidente ponga la cifra que crea conveniente para el cuerpo técnico. Yo hasta dirigiría gratis”, expresó. Y remarcó: “El único responsable de lo que pasó este semestre soy yo”.

Ramón y Emiliano Díaz Conferencia
River esperó 10 años por el técnico más ganador de su historia. El equipo lo necesitaba, los hinchas lo pidieron todas y cada una de las veces que hubo cambio de entrenador -hasta cuando los resultados no se daban- y, finalmente, volvió. Un semestre bueno, uno malo y las discusiones sobre la mesa. El fuego lo avivó Daniel Passarella, que decidió renovarle el vínculo por dos años por cifras millonarias para luego confirmar que no se presentaba en las elecciones de diciembre. Ergo, una decisión ajena para la mitad del mandato del próximo presidente.

Pero, fiel a su estilo, Ramón mató las especulaciones con sus palabras. Ante los rumores, el riojano dejará a la consideración de la próxima Comisión Directiva la determinación sobre las cifras de su nuevo vínculo. Si bien no estará en riesgo su continuidad, esa que casi todos avalan, habrá una posibilidad para reveer los términos de su contrato.

“Siempre hago lo que siento. Analizamos lo que pasó este semestre y es mi forma de actuar, de decidir, lo hemos hablado muy claro con él (Emiliano), le expliqué lo que es River, lo que es manejar este club y nosotros nunca vamos a querer que el club esté económicamente mal. Si tuviéramos que dirigir gratis, lo haría”, expresó.

Además, respondió a las acusaciones de Rodolfo D’Onofrio. “Me parece una declaración desafortunada, conozco demasiado bien este club, a la gente y todo lo que significa. Yo sé muy bien cuando tengo que dar un paso al costado. No es necesario que ninguno se permita decir lo que tengo que hacer en este club y cuándo lo tengo que hacer”, disparó.

Por su parte, Emiliano Díaz explicó: “Tenía muy claro que cuando las cosas no salieran iban a venir los cuestionamientos. Pero el torneo pasado conseguimos cosas muy importantes como entrar a una copa que hacía mucho no se lograba y tengo confianza en que esto va a ser distinto el año que viene. Creo que los cuestionamientos tienen que ver con la corta edad. Además, hay muchos que no entienden la relación que tengo con él (Ramón) y el amor que tenemos por lo que hacemos. El confía en lo que yo hago, el grupo me respeta. Yo tengo que convencer a ellos, no a alguien más. Ellos son los que me defienden. Si fuese por lo económico ya nos hubiésemos ido. Yo me levanto todos los días con el anhelo de hacer historia, eso que él hizo”.

Si bien no quiso hacer alusiones personales y postergó la presentación pública del asunto, Ramón ya marcó a cuatro jugadores del plantel y muy probablemente no continúen el año entrante: Cristian Ledesma, Jonathan Fabbro, Rodrigo Mora y Jonathan Bottinelli.

Fabbro - Ledesma - Mora - Bottinelli

El momento de River lo mantiene contra las cuerdas a Ramón, tanto anímicamente como en cuanto a la confianza del público sobre él. Entonces, pasado un período relativamente coherente de análisis retrospectivo de situación y de rendimientos, el DT habría decidido apartar a cuatro jugadores para el próximo torneo: Cristian Ledesma, Jonathan Fabbro, Rodrigo Mora y Jonathan Bottinelli.

Nadie podrá discutir que todos, en mayor o menor medida, tuvieron rendimientos irregulares en el semestre. Pero cada situación merece un análisis particular.

Ledesma es el único que puede tener una chance de volver a vestir la Banda. Su afecto por la camiseta, el respeto mutuo con el cuerpo técnico y el hecho de que sería su último semestre como jugador profesional podrían darle un lugar en el plantel. Eso sí, ya no será tenido en cuenta para el equipo titular y su lugar en el banco no será seguro. Con Kranevitter como titular indiscutido, Ponzio como una alternativa y Aguirre con posibilidades de empezar a sumar más minutos, el Lobo quedó lógicamente relegado.

Fabbro apareció por momentos, tuvo buenos rendimientos en un puñado de partidos, aunque el análisis general indica que no rindió a la altura de lo que se esperaba en la previa y de lo que Ramón pensaba cuando insistió tanto para que llegue. Por discontinuidad producto de citaciones a la selección, lesiones y suspensiones, nunca entró en ritmo y tendrá vía libre.

Los casos de Mora y Bottinelli son los más justificables. El uruguayo nunca conformó al entrenador y su vuelta se debió más a una necesidad que a un gusto personal de Ramón. Lo cierto es que el aval quedó atento a sus rendimientos y estos fueron de malos para abajo. Lo de Bottinelli no merece ninguna explicación.

Por ahora no hay comunicado público, por ahora… “Con respecto a eso, lo voy a hablar con ellos porque es importante revertir la situación y depende exclusivamente de nosotros. La van a revertir que son los que juegan”, analizó el DT.

Imágenes: Nicolás Aboaf