Ellos

Hernán Castillo analiza la responsabilidad de los jugadores en el mal momento de River. ¿Por qué nadie habla de ellos? 

img_8974Ya saben lo que pienso de Ramón Díaz. Sus logros le dan una chance más según mi mirada. Porque durante 10 años se pidió como grito de guerra su llegada. Tuvo un primer semestre bueno y uno muy flojo, y muchos ya quieren echarlo. No coincido. Pero hace rato que desde mi mirada está claro y quien siga estás líneas normalmente ya saben que no veo como solución la salida de Ramón Díaz.

Ahora, ¿nadie habla de los jugadores? De la poca reacción. De las pocas ganas. De lo poco que se entregan. De la poca preocupación que se ve desde afuera. Datos: primer gol, el jugador de Olimpo le pega desde la casa y no hay reacción ni de los defensores que tienen que ir a tapar ni del arquero. Segundo gol, centro llovido y frontal ideal para la defensa que puede rechazar cómodamente, pero gana Furios… Tercer gol, otra vez poca reacción del arquero en un tiro libre que se desvía en la barrera claramente.

No es caerle a Chichizola o a los defensores puntualmente, es simplemente repasar acciones de juego en las que la impronta del jugador no aparece y en las que el ensayo previo poco tiene que ver (caso los goles de Estudiantes en el Monumental). Si es para marcar que es muy difícil salir del pozo sin el compromiso de los futbolistas, que son quienes evidentemente terminan marcando la historia del equipo en las diversas competencias. Sin exceptuar por eso, claro está, los errores del entrenador como sacar a Gio Simeone, autor del gol además, para meter a Mora y terminar tirando centros para los pitufos porque no quedaba nadie de área en el equipo. En suma, River es un concierto de errores que arrancaron desde el armado del plantel (con nada de plata y todo de negociado) hasta el día a día de hoy.

Falta nada para las elecciones. Hoy los máximos candidatos (Caselli-Donofrio utilizando el orden alfabético) tienen una gran ventaja: no pueden ser peor que Passarella bajo ningún concepto. Y llegado el caso estarán a la altura de las exigencias de River porque los conozco a los dos. No habrá excusas de que el club es un caos porque los dos saben que el club es un caos. Hay que traer dos futbolistas que ayuden a dar el salto y pelear bien arriba. Y, no se enojen pero es lo que opino, ojalá que River no se clasifique a la Copa Libertadores, ya que hay que sumar puntos y olvidarnos de los promedios de una buena vez. Hay que tener memoria para respetar a Ramón Díaz, pero también para acordarnos que hace dos años se estaba en el ascenso. ¿Duele? Un montón. Pero no se borra. Y es parte del contexto. Eso y los 435 millones de pasivo y los 59 millones de pesos en pérdida en un ejercicio en el que hasta se inventó la activación de Lanzini como si ya estuviera vendido para que todo cierre un poco más decorosamente y ni así. Contexto. No lo olviden.