Nunca tan cuestionado y con un anuncio

Ramón Díaz afronta un desafío no menor: volver a enamorar a los hinchas, los mismos que hoy están enojados por el nivel y los resultados de River, sumado a su polémico contrato. En ese contexto, el entrenador y su hijo darán una conferencia de prensa en conjunto en la cual bajarán un mensaje para el hincha. ¿Qué dirán?

img_0028A fines de 1995, Ramón Díaz estuvo a un paso de no escribir su dorada página en la historia de River, esa que indica sin ninguna discusión que es el más campeón, con 7 títulos. El equipo había quedado eliminado de la semifinal de la Supercopa a manos de Independiente y en el torneo había realizado una campaña irregular. El riojano caminó por la cornisa, pero lo salvó la cintura política de Alfredo Dávicce, el presidente que resistió el temporal. El resto del cuento es conocido. El River de Ramón dejó una huella imborrable, con un fútbol de alto vuelo.

Pero los tiempos, e incluso la exigencia de la gente, cambiaron. En los últimos 10 años, casualmente los que Ramón se ausentó -lo ausentaron- del club, se perdió un poco el paladar negro, se ganaron campeonatos efímeros, llegaron jugadores “falopa” y se acostumbró a perder. Y se fue a la B. Ramón vio todo desde afuera. Hoy le toca la mala, ser cuestionado como nunca en 18 años de carrera.

El nivel y los resultados del último semestre hacen que los hinchas -en la cancha, en el café y en las actualmente influyentes redes sociales- pongan la lupa a fondo sobre el Pelado. Es más: el domingo, antes de jugar con Olimpo, fue tenuemente silbado por algunos simpatizantes cuando la voz del estadio anunció su nombre. Ese apellido que hasta poco estaba inmaculado. Hoy ya no, quizás un fiel reflejo de la autodestrucción que se vive por Núñez en estos tiempos.

Igualmente, aunque su aura esté erosionada, es el único capaz de bancarse este momento. Con un River casi anárquico (Passarella se fue 3 semanas de viaje) y esperando por elegir un nuevo presidente, Ramón capea como puede el temporal. Si el DT no fuera él, la próxima gestión debiera pensar en salir ya a buscar un reemplazante.

Pero Ramón, cuestionado y todo, seguirá. La renovación de su contrato, aprobado por unanimidad, aún es tema de discusión. La mayoría de los personajes políticos del club consideran que la cuestión debió haber sido tratada por la próxima conducción. Quizás, razón no les falte. Pero el Kaiser hizo su última jugada política, finalmente sin efecto porque se bajó de la reelección, y Ramón aprovechó la jugada para asegurarse la continuidad y un contrato millonario en relación a lo que se paga en la Argentina, con su hijo observado e incluso más criticado que él.

A propósito, los Díaz, Ramón y Emiliano, brindarán una conferencia en el mediodía del martes y, según el Twitter oficial del club, harán “un anuncio importante para el hincha de River Plate”. ¿Aceptarán algún retoque en sus contratos? ¿Le contestarán a algún candidato que los criticó en las últimas horas? ¿Renunciarán? Lo último está descartado.

Debilitado, con jugadores que no responden donde más importa, en la cancha, Ramón Díaz tiene que volver a enamorar. Ni más ni menos.