Puntajes: Kranevitter, el mejor

En partidos como estos se valora el trabajo que hace Barovero fecha a fecha. Hoy se ausentó, el rival pateó tres veces al arco y metió igual cantidad de goles. Además el rendimiento no aparece y el único, junto a Simeone, que salvó la ropa fue Kranevitter. Sí, cualquier similitud con la eliminación copera (no) es coincidencia.

Matías Kranevitter

Leandro Chichizola (3): Flojo de reacción para evitar el segundo y tercer gol de Olimpo. Si se tiene en cuenta que tuvo que entrar en acción tres veces en todo el partido y en dos de ellas falló, no hay mucho más para analizar.

Gabriel Mercado (4): Flojo en el retroceso, bien en las proyecciones. Lo suyo debe ser la marca y por momentos falló.

Germán Pezzella (5): Se bancó las contras cuando el equipo estaba tirado en ataque. No tuvo incidencia en los goles, más allá de que uno de ellos vino de pelota parada.

Jonatan Maidana (4): Impreciso, errático y con errores posicionales. Furios le ganó en el segundo gol de Olimpo.

Leonel Vangioni (4): Arrancó con mucho picante, parecía que estaba de regreso el del primer semestre, sin embargo bajó en el complemento y se apagaron sus intervenciones en ofensiva.

Carlos Carbonero (4): El veredicto del hincha parece irremontable y otra vez volvió a ser silbado cada vez que agarró la pelota. Además, no hace nada para revertirlo. Lento, errático, enredadizo, sin finalizar ni una de las jugadas que intenta.

Matías Kranevitter (6): El capitán sin cinta. Parece que jugara en River de toda la vida. Manda, ordena, reta a los compañeros cuando les ve bajar los brazos. Y lo respalda con fútbol. Seguro en la entrega, bien posicionado para sostener el mediocampo.

Cristian Ledesma (4): Por momentos parece que su mejor versión ya pasó, que no repuntará y que el banco de suplentes es su destino definitivo. Lento, errático, sin cambio de ritmo, volvió a dejar pasar una chance de recuperar el lugar perdido.

Jonathan Fabbro (3): Un poco por incomodidad en el sistema, otro tanto por su parsimonia para desplazarse, mucho por falta de conexión con sus compañeros. Fabbro volvió a dejar una pálida imagen y salió en el entretiempo. Nunca fue nexo con los delanteros y mucho menos gravitó en el área por mérito propio.

Manuel Lanzini (4): Su juego se ha reducido a momentos de picardía y lucidez. No tiene panorama, visión de juego y por eso le cuesta asociarse. Entonces, desnivela sólo por velocidad, talento individual y en solitario. Esa “estrategia” se le termina cuando un equipo se defiende con todos sus hombres como sucedió esta noche.

Giovanni Simeone (5): Gol de goleador, de esos que Ramón pretende para Teo. Correcto primer tiempo, luchó mucho con los defensores rivales y cumplió. Fue reemplazado por Mora en el segundo tiempo.

Juan Carlos Menseguez (4): Con Olimpo replegado, conforme con el empate, no tuvo espacios para cambiar la variable en su ingreso. Con los goles bahíenses eso se profundizó y el Rayo se redujo a refucilos.

Rodrigo Mora (3.5): En algún momento se olvidó que es delantero. Lo cierto es que entra más a pelear, golpearse y tirarse que a intentar acercarse a contactar la pelota. Ergo, un remate suyo es tan utópico como verlo en el equipo titular.

Osmar Ferreyra (4): Jugó muy poco tiempo como para cambiar la cara del equipo.

Imagen: Nicolás Aboaf