Feliz cumple, Enzo

Francescoli festeja 52 años. Un grande sin época. Un ídolo de los más importantes de la historia. 

enzo“Llega el River de Francescoli”.

Así titulaban los diarios del exterior cuando el Millonario visitaba el exterior por alguna Copa. Porque era así: el River de Francescoli. Enzo era la bandera. Y hoy festeja 52 años. Feliz cumple, maestro.

Llegó a River en 1983 desde Wanderers y fue un manojo de dudas. Lo hacían jugar de 8, hasta que el Bambino Veira, por recomendación del gran Adolfo Pedernera, lo puso de delantero. Se cansó de hacer goles y fue campeón del Torneo 1985/1986.

Como la rompió, lo vendieron al fútbol francés. Siguió su periplo europeo en Italia, pero siempre quiso volver a Núñez. Lo hizo recién en 1994. Con la cinta de capitán, fue parte del River campeón invicto del Tolo Gallego. Y en el 96 se sacó la espina de la Copa Libertadores. Eso sí: aún le duele la final perdida con la Juventus de su amigo Zidane, que le puso Enzo a su hijo porque lo idolatraba desde su paso por Francia.

Fue tricampeón y ganó la Supercopa. Su rol en el plantel fue determinante. Las diferencias con Ramón Díaz eran notorias, pero Enzo manejaba el vestuario. Dejó cualquier ego de lado. Lo cambió por la gloria. Porque un día decidió retirarse y lo hizo por la puerta grande.

Como Alonso y Ortega, llenó solo el Monumental, una tarde de 1999. Nunca quiso ser entrenador. Ni lo será. Apostó a la política desde un lugar secundario, aunque la idea de ser manager siempre ronda en su cabeza. River, cualquiera sea el presidente, no puede darse el lujo de prescindir de una figura como Francescoli, un hombre respetado mundialmente, un embajador, una bandera, un ídolo.

Feliz cumple, Enzo.