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Cuando todas las sillas tiemblan, Hernán Castillo propone sostener a Ramón Díaz y lo postula como el único capaz de aguantar este momento.

Ramón Díaz

Repaso el plantel y no entiendo mucho. Algunos dirán que no tiene menos que la mayoría de los equipos del fútbol argentino, entiendo que es así. Pero claro, las exigencias son otras. Recuerdo otros tiempos, y metiéndome en el contexto de cada época, River tenía sí o sí 8 o 9 futbolistas que eran titulares en 18 o 19 equipos de Primera. Y no exagero. ¿Hoy? Barovero, Balanta, Vangioni y el Teo que era de Racing, no éste. El resto alternaría en cualquiera de los equipos de Primera. Es decir, River tiene las mismas históricas exigencias, pero un plantel menor. No digo que es menor que el del 96 o el del 2001 porque es obvio, digo que este plantel no tiene futbolistas indiscutidos no sólo para River, sino para cualquiera de los equipos de nuestro medio. Y eso se nota.

El título “él” es porque River tiene a Ramón Díaz como entrenador y yo no le veo reemplazante sin dolores de cabeza. No puedo pensar en las utopías de Bielsa o Pekerman porque siempre dicen que no y Pekerman ya está de cara al Mundial encima. Algunos dicen Marcelo Gallardo y el Muñeco es un made in River que debe tener un buen contexto para entrar y no quemarlo. Hablan de Gareca, y en este día a día dura 4 partidos sin triunfos. ¿Alguno más? No hay muchos. Y entonces vuelvo a Ramón Díaz. Ese que durante más de 10 años se esperó y esperó y sonó cada vez que se hablaba de un nuevo DT para River. Ese que llegó y sumó con su sola presencia los 6 puntos ante Lanús y San Martín de San Juan cuando se fue Almeyda y que logró el segundo puesto 6 meses después del ascenso.

Si Ramón Díaz hoy no fuera el entrenador de River, el club sería un caos. Imaginen: hay elecciones, el presidente actual no se presenta y la pelea entre dos de los candidatos parece ser mano a mano. No habría espacio para nada. El equipo no funciona. Los jugadores parecen no reaccionar los pongas o no los pongas y todo se sostiene simplemente por él.

Ahora bien, ¿por eso puede bancarse todo del DT? De ninguna manera. Hay que cortar con ciertas cuestiones. River tiene que definir ya a qué juega. Si ataca o contraataca. Si espera o va. Si el rival se le cierra, cómo lo abre. Si pone enganche o no. Si pone 3 defensores (Olimpo suena a ideal para eso) o pone 4. Ya. Para buscar exactamente lo que hace falta en este mínimo mercado que se viene con espacio a 2 refuerzos o 3 en caso de clasificar a la Libertadores.

Nunca me gustó el que se vayan todos. Que se vaya Ramón Díaz desde mi punto de vista no soluciona nada porque justamente Ramón Díaz no aparece como alternativa para reemplazar a Ramón Díaz (espero que se entienda el juego que se dio caaaada vez que River se quedó sin DT y el riojano se repitió como candidato a asumir). Un gol cambia la historia. EL tema es que el gol no llega. Terminar con la mejor cara este fin de torneo es la meta. Olimpo tiene que ser el mini despegue para ganar y ganar de acá al final y así el fin de este semestre será amargo pero no impasable como es por estos días.