Un empate que deja la serie abierta

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) Con Barovero como figura, River bancó el cero en su arco y tuvo un par de llegadas para quebrar a Lanús, aunque no pudo y estiró a 451 minutos la sequía sin meter goles. El 0-0 hace que el pasaje a las semifinales de la Sudamericana se defina el miércoles próximo, en el Monumental. Alvarez Balanta fue expulsado.

Equipo vs LanusSin dudas, River y Lanús pueden jugar mejor. Sin dudas. Lo que mostraron en la ida de los cuartos de final de la Sudamericana fue tirando a pobre. Se estudiaron al extremo, como si tuvieran miedo a arriesgar. Aunque en el segundo tiempo hubo llegadas y Lanús hizo figura a Barovero, el empate habla de lo pareja que es esta serie de 180 minutos. No se sacaron diferencias. La historia se resolverá en una semana, en el Monumental.

El plan de Ramón resultó en los primeros 20 minutos. Con posesión, movilidad, aunque sin profundidad, River manejó el ritmo. Aunque sólo llevó peligro con tiros desde afuera enviados por Teo Gutiérrez, Ponzio y Carbonero, todos sin puntería.

A propósito del colombiano, se plantó bien cerca del capitán, como un volante interior, diferente a lo que venía mostrando en toda la temporada, que había actuado casi como un 7/8. Idéntica postura tomó Kranevitter, aunque al pibe se lo notó incómodo arrancando por izquierda. La idea era que por esa zona subiera Vangioni, transformándose en un volante más, pero el problema fue que el Piri siempre terminaba tirando un pase dividido hacia adentro porque ningún compañero se le abría como opción de pase.

River extrañó la conducción de Lanzini. El pibe, sin tener características de organizador, podía hacerse fuerte en el manejo de la pelota, pero erró pases fáciles. Se lo notó sin confianza, como sin fundamentos para respaldar un lugar que Ramón le iba dar a Fabbro, aunque éste se quedó afuera por problemas personales.

Sin peso arriba, fue Lanús quien comenzó a predominar. Guillermo armó un medio poblado por jugadores de similares características: González, Somoza, Ortíz, Ayala. Arrancaron así posicialmente, aunque les costaba ser profundos. Igual, el Grana pisó más el área en esos primeros 45 minutos con un taco defectuoso de Pereyra Díaz, un cabezazo alto de Ortiz y un bombazo de Goltz desde la puerta del área chica que se fue a la tribuna. Encima, River, que ya había cedido la iniciativa, lo ayudaba al local con sus propios errores, como en una salida dubitativa de Ponzio y un mal despeje de Barovero (la única mancha del 1) que casi cae en los pies de Silva.

El segundo tiempo arrancó con todo, como si hubieran cambiado el chip. En un minuto, Barovero le sacó un zurdazo a Silva y luego tuvo una volada espectacular ante una entrada libre de Gonzalez. Más tarde salió rápido en un mano a mano con Pereyra Díaz. River contestó con una contra encabezada por Teo que derivó en la zurda de Lanzini. El tiro del 10 fue rechazado por Marchesín. Al toque, Gutiérrez le erró al arco: su remate se fue ancho.

Con el ingreso de Ferreyra por Lanzini, el plan de Ramón pasó a tener un corte defensivo, con dos líneas de cuatro bien juntas, apostando por el contragolpe y encomendándose a su arquero. Antes de la variante, Lanús ya lo había comenzado a desbordar. Incluso a Balanta, siempre firme, no le quedó otra que bajar a Pereyra Díaz cuando éste se metía en el área. Y al defensor lo iban a terminar expulsando por una agresión a Ortíz.

Barros Schelotto asumió riesgos sacando a un defensor (Araujo) y metiendo a un delantero (Acosta). Y el Laucha casi le da el triunfo, pero apareció el enorme Barovero. Ya plantado con un 4-4-2, River consideró que el mejor negocio era cuidar el cero y estirar a 451 minutos su sequía sin meterla en el arco contrario. Igual, pudo meterla con un cabezazo de Pezzella que Marchesín sacó con los pies. Pero el problema esta vez no fue la falta de gol sino la escasez de juego y situaciones, algo que había aparecido con Belgrano y Rafaela.

La serie está abierta. El próximo miércoles, en el Monumental, uno se quedará en el camino.

Imágenes: Nicolás Aboaf.