Ni de penal…

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) River jugó mejor que Belgrano, tuvo situaciones, pero se encontró con la impericia de sus delanteros y una gran actuación del arquero Blazquez. No pasó del 0-0 y, encima, Teo Gutiérrez tiró un penal a las nubes… 

IMG_2300Hay que hacer un curso intensivo de definición. Ya. Urgente. Porque River jugó bien con Belgrano. Y como pasó hace dos semanas con Boca, fue una máquina… de errar goles. Ahora al que hizo figura es a un tal Blazquez, el 1 suplente de Belgrano. Por situaciones, el equipo de Ramón, que si jugara en estos tiempos se cansaría de gritar, mereció más, aunque no pasó de un 0 a 0 que no grafica lo que fue el partido. Pero que sí marca lo que es hoy este cuadro vestido con la banda roja. ¿Dónde está la contundencia?

Sin chances de campeonar, Ramón empezó a tomar estos partidos del Inicial como un banco de pruebas para definir los once que jugarán ante Lanús por la Copa Sudamericana, el único objetivo que quedó en pie. Ante un rival duro, que sabe a lo que juega hace mucho tiempo, metió siete cambios, intentó ver la actualidad -y la realidad- de jugadores con poco rodaje como Fabbro, Mora y Funes Mori. Jugó mejor que el Celeste, pero no la metió. Ese detalle explica porqué River está a 11 unidades del líder, Newell´s.

Cierto es que el equipo no tiene una línea definida. O que los árbitros lo han perjudicado en por lo menos seis fechas. Pero también es real que en el área rival no mete miedo. 8 tantos en 12 jornadas es poco. Poquísimo.

Ya a los 5 minutos, Mora se lo perdió con el arco a su disposición. Luego un buen desborde de Rojas terminó con un deficiente cabezazo de Mercado. Blazquez tuvo su primera gran intervención por un tiro libre de Fabbro que tenía destino de ángulo. Al toque un centro desde la derecha no pudo ser conectado por Teo Gutiérrez. Y más tarde un fierrazo de Fabbro pegó en el travesaño tras un leve desvío en el arquero Pirata.

La estadística, a veces, define a un equipo. Y en el caso de River indica que en los 12 primeros tiempos que lleva en este torneo (540 minutos), apenas convirtió un gol. Casi nada.

En el segundo tiempo hubo un raro cambio de Zielinski, fanático del 4-4-2 rígido. Rompió la línea de 4 con el ingreso de Carrera, un carrillero por derecha, para plantar un 3-5-2 con la idea de emparejar el medio. Sin embargo, River continuó cargando el juego por la derecha, con Carbonero y Mercado. A los dos minutos ya había contado con tres ocasiones para gritar: un tiro centro del colombiano que casi se mete, un envío aéreo que Teo no pudo empujar y un anticipo de Pezzella que se fue por arriba.

Hasta que llegó “la” chance para quebrar a Belgrano. ¡¡¡Pero Teo tiró un penal a las nubes!!! Ni así.

River siguió generando, con más impetu que claridad. Pero Belgrano, que ya había tenido una clarísima en el PT en los pies de Pittinari, contó con dos ocasiones para festejar otra vez en el Monumental. Primero se lo perdió Márquez y luego Barovero le puso al pie a un tiro de Velázquez tras un quedo de Balanta, que durmió con el Picante Pereyra

Ramón quemó las naves con Lanzini por Funes Mori. Llenó el área de centros, abrió la cancha, Carbonero tuvo la última, pero apareció… sí, Blazquez.

Fue 0 a 0. Serán un suplicio las siete fechas que quedan del Inicial, aunque no se podrá subestimar lo que falta. Y hay que meter goles. Si no la Sudamericana también será una utopía.

Imágenes: Nicolás Aboaf