Quedó picante

El final del partido tuvo violencia, provocaciones y un arbitraje que obvió un claro penal para River y cuatro rojas, entre ellas una para Teo Gutiérrez. Lo que van a ser los partidos por la Copa…

IMG_6011Los Barros Schelotto, unos de los máximos provocadores de los últimos 20 años en nuestras canchas, ardieron contra Pablo Díaz, de penoso arbitraje en el Sur. Ellos, que supieron hacer calentar como pocos a sus rivales, no se bancaron una artera patada de Teófilo Gutiérrez, quien debió ser expulsado y se hubiera perdido el Superclásico. Sin embargo, antes y luego de esa maniobra, Lanús salió a la caza de River. Sí, con violencia premeditada producto de los nervios que contagiaba el banco de suplentes local Sí, justo a menos de un mes del arranque del choque por la Sudamericana. Picante…

¿Qué pasó? La historia tuvo varios capítulos. El primero, previo al apurón de Teo contra Goltz, lo sufrió Augusto Solari, quien fue golpeado por Maxi Velázquez dentro del área. Era penal y roja.

Más tarde, el central de Lanús, que seguía caliente, le entró duro a Mercado. De allí vino el centro que terminó con gol del defensor. También era expulsión para Goltz.

Y como si esto fuera poco, Diego González le metió una brutal patada a Teo. Fue intencional y violento, pero el volante sólo vio la amarilla. Todo por responsabilidad de Díaz y del línea Espinoza, que a metros del juez principal optó por lavarse las manos.

Al toque, Ramón sacó a Teo, al que se lo querían comer. Pensando en el duelo sudamericano, bueno sería que los árbitros anoten lo que pasó ayer para que no termine en otro escándalo. Y los jugadores, obviamente, deberán serenarse. Y los técnicos Granate también.

Imagen: Nicolás Aboaf.