El canje, un caos

El Monumental explotará de hinchas de River, pero otra vez aparecieron (y con razón) las quejas, los reclamos y la bronca de los socios en busca de una entrada para el Superclásico. Reventa e ¿infiltrados en la Centenario?

img_3958Por estricta orden del Ministerio de Seguridad de la Nación, River volvió a la modalidad del canje vía Internet para llenar el Monumental con Boca. Pero otra vez hubo bronca y quejas. Un verdadero caos cibernético.

Por la mañana se habían agotado las entradas para invitados (a 800 pesos las plateas bajas y medias y a 350 la Centenario) y desde las 18 estaba previsto que, a través de Top Show, comenzara el trámite por Internet. Además, con el fin de hacer el operativo más dinámico, según explicaron desde el club, se dispusieron diferentes horarios para que el socio elija a qué tribuna ir. Pero la realidad es que al socio le complicaron todo.

Apenas arrancó el canje había 50 mil personas en la web intentado conseguir un boleto para la Centenario alta (el remanente para asociados), media y baja.
El número fue aumentando (River tiene 120 mil socios entre plenos y simples) a las 19.30, cuando comenzó el canje para la Sívori media y baja. A las 21 empezó el trámite para entrar a la popular que da al Río de La Plata. Y por último, a las 22.30, se debía canjear las plateas laterales altas, a las que el socio también accede con la cuota al día.

Lógicamente, las entradas volaron. Ya no hay más. Y muchos se quedaron toda la noche apretando el F5 en busca de una entrada que jamás tendrán en sus manos.

A los reclamos de siempre, se le sumó la reventa de tickets que se ofrecen en diferentes sitios, con plateas que oscilan los 3.000 pesos. Esta modalidad tiene sus años, pero la pregunta que siempre se impone es cómo a los revendedores les llegan los boletos a sus manos.

Por otra parte, los socios adherentes pasaron horas delante de la computadora esperando ser habilitados para canjear su boleto, pero esto no sucedió. Lamentable.

Además, durante la mañana, en la cola que se hizo en la puerta del estadio, el rumor era que muchos hinchas de Boca habían adquirido su entrada para acompañar a los de Bianchi infiltrados en la Centenario alta. Y algo que aterra: que simpatizantes millonarios quieren juntarse en Libertador y Quinteros, donde ingresaba la parcialidad visitante, para “detectar Bosteros”. Una locura.

Entrado el martes, muchos hinchas fueron al Monumental a quejarse por el maltrato recibido. Incluso, se cerraron las puertas, algo que sólo se realiza los lunes. Hasta había un patrullero de la Federal custodiando. ¿A quién? ¿Por qué no se dio la cara? Muchas preguntas, ínfimas respuestas.

En definitiva, paga la gente de River. ¿Quién cuida a los socios?