Puso la música

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) Con el escenario de Iron Maiden como testigo, River le ganó 2-0 a Liga de Loja con goles de Teo Gutiérrez y Lanzini y se metió en los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Que ahora se venga Lanús… 

IMG_3839No necesitó poner tres delanteros para ser voraz y dominar a un rival limitado. Aquel “quemar las naves” de Ramón se vio de movida. Aún sin la claridad necesaria para llevárselo puesto, River puso en jaque a Liga de Loja. Debía mostrar otra cara, otra imagen luego de la palidez de hace una semana en Ecuador. Y lo hizo. Puso la música.

Con el escenario de Iron Maiden contemplando el éxito delante de la tribuna Centenario, en ese arco en el cual River sentenció la serie que lo metió en los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Y que ahora se venga Lanús, una llave considerablemente más complicada que la que pasó frente a los ecuatorianos.

Pero River necesitaba dejar en el camino a los de Aguinaga porque de lo contrario hubiera gastado una bala muy grande en este semestre, además de pasar por otro papelón internacional.

Para clasificar, Ramón plantó un esquema con tres defensores, con Vangioni suelto en el medio y Rojas más cerca de Ledesma. Del otro lado, Aguinaga intentó formar un equipo corto, buscando achicar más cerca de la mitad de la cancha. Pero Liga de Loja, a pesar de acumular gente atrás, no tuvo orden, marcó mal y se la pasó cometiendo faltas en los costados.

River tuvo paciencia y situaciones para ponerse en ventaja rápidamente. A los 5 minutos, Vangioni apareció vacío por adentro, la quiso colocar y la pelota besó el palo. Luego llegaron un cabezazo de Pezzella a las manos del arquero, un zurdazo mordido de Teo Gutiérrez que pasó cerca y un remate de Lanzini desde una posición inmejorable que se fue arriba.

Las chances estaban, pero River no la metía. Y el rendimiento había decaído. Entonces, cuando se había empezado a pinchar, sólo una jugada rara podía destrabar las acciones. De un bochazo de Rojas, Lanzini, muy solo, la mató con el empeine y lo dejó de cara al gol a Teo, que definió con el arco a su merced.

Ramón perdió, obligado por sendas lesiones, a un tándem clave para sostener la pelota en el medio como es el que forman Ledesma y Rojas. Entraron Ponzio y Kranevitter, un dúo con otras características. Y Loja, sin demasiados recursos, comenzó a animarse, todo por la siesta millonaria. Igualmente, no molestó, Barovero ni la tocó, pero River comenzó a dividir el juego innecesariamente.

La intensidad que pretende Ramón no era mezclada con precisión y, así, el equipo sufría más de la cuenta. Hasta que apareció ese jugadón de Lanzini, que a puro enganche hizo descaderar a un par de compañeros que buscaban su pase. Pero no, el 10 metió un derechazo y le quebró las manos a Fernández. 2-0 y un poco de paz. Luego aparecieron los nervios y algún sofocón aéreo, pero el triunfo estaba en su bolsillo.

Ahora, Lanús. La serie promete ser picante, con los mellizos Barros Schelotto de un lado y con Ramón del otro, reeditando viejas polémicas de los Superclásicos. El domingo, por el torneo, habrá una buena prueba para medir fuerzas con el Granate. El partido copero tendrá aún más injerencia porque el que gane se meterá en la Libertdores 2014. Se arranca en el Sur, se define en en el Monumental. Ahí donde River, por fin, puso la música y se sacó de encima a la Liga de Loja.

Imágenes: Nicolás Aboaf