Lanzini y Kranevitter, lo único positivo

Las irregularidades internas del equipo hacen imposible un funcionamiento superlativo, ni siquiera aceptable. River perdió de nuevo y estos son los puntajes para Pasión Monumental.

River derrota -LojaMarcelo Barovero (6): no tuvo responsabilidad en los goles. En el primero lo dejaron solo y en el penal no pudo hacer nada

Jonatan Maidana (4): el juez de línea lo salvó de cometer un penal por impericia propia. Luego, hizo una falta infantil que derivó en el primer gol de Liga de Loja, se ganó la tercera amarilla -por lo que se perderá el partido de vuelta- y sufrió durante todo el complemento.

Germán Pezzella (4): más allá de que su partido fue discreto, el insólito penal que regaló por una falta innecesaria terminó en derrota para River en su mejor momento del partido. Acto seguido, el equipo se desmoronó.

Jonathan Bottinelli (5): correcto. No sufrió con la marca, manejó bien los tiempos y contuvo a los veloces delanteros del equipo rival.

Gabriel Mercado (5.5): luego de un comienzo errático, se acomodó en la cancha y le dio salida al equipo por su sector. Metió dos centros que podrían haber terminado en gol si Teo hubiese estado más fino. Le anularon mal un gol en la última jugada.

Matías Kranevitter (6.5): un león en el mediocampo. Corre, roba, busca, entrega limpio. Ante la baja notoria del rendimiento de Ponzio y las irregularidades de Ledesma, se impone como titular.

Leonardo Ponzio (4.5): lento, errático, impreciso… ¿A dónde está el Ponzio de la temporada pasada? Ya no hay excusas por su posición. Esta noche fue volante central clásico y sufrió tanto en la marca como con la pelota al pie.

Osmar Ferreyra (6): el gol potenció su rendimiento. Más allá de que no sobresalió, es el artífice para que River siga con vida para la vuelta. Tuvo tres chances de gol, marcó uno y con eso le sirvió.

Jonathan Fabbro (4.5): si sólo se tratase de su lentitud y su andar cansino, podría ser justificado con la mala preparación física a raíz de su tardía llegada a River. Sin embargo, su rendimiento deja que desear en otros aspectos. Equivoca en la entrega, retrasa las pocas jugadas asociadas que inventa el equipo y no gravita en ningún sector de la cancha.

Manuel Lanzini (7): el único que mostró rebeldía para ganar el partido. Se cansó del encasillamiento de la primera etapa y en el complemento tradujo en vértigo toda la furia que tenía contenida. Encarador, picante, inteligente y solidario. Tuvo incidencia decisiva en el gol y si hubiese tenido colaboración de alguno de sus compañeros de ataque, el resultado hubiera sido otro.

Teófilo Gutiérrez (4): a su favor, primero que todo, habrá que decir que jugar sólo no le conviene. Como único delantero pierde peso y gana en notoriedad para los rivales, es presa fácil de las defensas. Pero eso no quita que haya quedado todo el partido en posición adelantada. Para colmo, tuvo tres chances claras de gol y las malogró.

Carlos Carbonero y Federico Andrada (5): entraron en un momento crítico. Aportaron frescura en el ataque y se hicieron cargo de la situación. No les alcanzó para cambiar la historia.