Sin altura

Un River con poco juego perdió 2-1 en los 2.100 metros de Loja. La Liga tuvo dos llegadas y las aprovechó ante un rival que sigue en deuda y cosechó un gol de visitante como único consuelo. La revancha, el próximo jueves. Los de Ramón pasarán si vencen por la mínima.

FOTOLa serie está más que abierta. La semana que viene, en el Monumental, River tendrá la chance de demostrar que es más que la Liga de Loja. Pero lo hecho en Ecuador rozó lo pobre. Otra vez, el cuadro de Ramón fue híbrido, careció de juego y fue inmaduro.

Metió ese gol de visitante que cotiza más que las acciones en la bolsa de Tokio, pero independientemente del grito del Malevo Ferreyra, hay cuestiones futbolísticas que siguen preocupando. Y en esa búsqueda de indentidad, a River se le anima cualquiera.

Para afrontar el duelo en Loja, Ramón plantó un nuevo sistema táctico: 3-4-2-1. La idea era cargar el medio con volantes para tener la pelota. Con Ponzio y Kranevitter en el doble 5 y Lanzini y Fabbro para engancharse. Pero los cuatro jamás se hallaron y dejaron muy solo a Teo Gutiérrez adelante, que terminó aislado, una especie de llanero solitario del ataque millonario. Tampoco apoyaban los mediocampistas externos, Mercado y Ferreyra. La falta de profundidad era alarmante.

Además, el Pelado apostó por una rotación debido el trajín que arrastran algunos jugadores (Vangioni y Ledesma los claros ejemplos) y buscó contrarrestar los efectos de los 2.100 metros de altura llegando a Loja un par de horas antes del encuentro. Incluso, por consejo médico, se llevaron 15 tubos de oxígeno para los futbolistas. Pero aire no faltó, faltó juego.

Recién a los 37 minutos del primer tiempo River arrimó peligro con una entrada franca de Mercado que salvó el arquero Fernández. Antes había llegado el gol de Larrea tras una jugada preparada. Todo había nacido de una infantil falta de Maidana al costado del área

River modificó la postura en la segunda parte. Dejó de lado ese planteo que de inteligente no tuvo nada y comenzó a meter gente en el área rival. La dupla Lanzini-Malevo Ferreyra comenzó a juntarse por izquierda y generó peligro con un par de acciones. De a poco, el equipo entendió que yendo al frente se podía empatar y marcar las deficiencias de Liga.

Y el 1-1 llegó, tras un gran slalom del 10 y una mejor definición del 11, que cruzó su disparo para batir a Fernández. Sólo era cuestión de seguir por el mismo camino. Pero todo se vino a pique en el mejor momento de River.

Pezzella hizo un penal tonto que, más allá de las dudas de ese mal árbitro que es el colombiano Butirago (lo sancionó a instancias del línea Berrio), existió, la falta fue notoria. Y Uchuari cambió ese penal por gol.

Otra vez en desventaja, Ramón quemó las naves con los ingresos de Andrada y Carbonero por Pezzella, de pobre nivel, y Fabbro, de insulsa prestación. River fue a la carga Barracas y en el final logró el empate. Un centro cayó en los pies de Teófilo Gutiérrez, que erró el mano a mano. En la siguiente acción, el colombiano tocó hacia atrás para Mercado, quien empujó a la red. Se marcó un offside inexistente que privó a River de un gol que hubiera resultado determinante para el desarrollo de la serie.

Aún quedan 90 minutos. Liga de Loja es un rival potencialmente inferior. Está más cerca del fondo que de la punta de la tabla en el campeonato ecuatoriano. El 1-0 alcanza. De River depende no pasar un papelón dentro de una semana.