Se quedó y entre Arsenal y Pompei se lo empataron

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) River ganaba en Sarandí con un gol de Mercado, pero Furch, en claro offside, lo igualó. El equipo de Ramón quedó a seis puntos de Newell´s.

IMG_1052Si había un partido para consolidar que la victoria ante Tigre no había sido solo aprovecharse de un rival limitado, Arsenal era un contrincante ideal. Porque el Julio Grondona siempre fue difícil para River. Porque los de Alfaro tenían la gran chance de quedar punteros si vencían a los de Ramón. Pero el equipo se quedó a medias. Hizo un buen primer tiempo, pero no liquidó el asunto. Se durmió en el complemento y se lo empataron, otra vez, más allá de los errores puntuales, por la mala actuación de un árbitro.

Bajo la lluvia y el frío crudo de Sarandí, el Pelado armó un planteo “a lo River”. Es decir, cuatro en el fondo, tres volantes, un enganche y dos delanteros. Con Bottinelli en la zaga por el lesionado Alvarez Balanta. Con el regreso de Ledesma al mediocampo, escoltado por Carbonero y Rojas. Con Lanzini de 10. Y con la dupla Andrada-Teo Gutiérrez arriba.

Del otro lado, Alfaro metió una línea de cinco en el fondo, un esquema que se transformaba en un 3-5-2 con la intención de tapar los costados y acumular piernas en la zona caliente de la cancha. Sin embargo, River pudo romper con una presión sostenida y un juego simple, con el Lobo como eje para tocar de primera. Y logró abrir rápidamente el partido. Mercado apareció como 9 tras una gran acción Carbonero. El colombiano metió un centro atrás filoso, tomando a toda la defensa de Arsenal saliendo y a su compañero de frente al gol. 1-0.

A ritmo sostenido, River siguió buscando el segundo grito. Lanzini lo tuvo un par de veces, pero un tiro dio en el palo y otro pasó cerca. Si a esa presión le agrega un mejor manejo del balón, el cuadro de Ramón será confiable a corto plazo. Porque no hay cuestión más difícil en el fútbol que mezclar velocidad y precisión.

Arsenal, a base de bochazos, comenzó a acorralar a River. Los defensores y volantes empezaron a ser superados y, en consecuencia, tenían que cortar con falta los avances del local. Así, en pocos minutos, River se cargó de amarillas. Igual, cuando había que salvar las papas, surgía el siempre confiable Barovero.

En el segundo tiempo, las acciones se dividieron. Urgido, Arsenal salió a empatarlo, aunque sin el juego y la decisión para lograrlo. El equipo de Ramón se replegó y quedó plantado para la contra, estrategia que pasó a ser un riesgo. Y así fue.

De una jugada aislada, Furch capturó un rebote y pudo batir a Barovero. El delantero, que estaba en clarísima posición adelantada cuando salió el remate de Rolle, tuvo mucha comodidad para definir ante la pasividad de Bottinelli.

Sin dudas, River perdió dos puntos en el Viaducto. Porque tuvo el partido a su merced en el primer tiempo. Por juego y situaciones claras debió haber sentenciado la historia. Se quedó y lo pagó caro. Y Pompei también jugó su papel.

Imágenes: Nicolás Aboaf