Se levantó el paro

Tras 15 horas de huelga por la demora en el pago de sus sueldos, los empleados de River cobraron todo y el club volverá a la normalidad. La AFA aportó siete millones de pesos para solucionar el tema. 

riverAlivio para los empleados de River. Lo que les prometieron el jueves se cumplió tras 15 horas de huelga. El dinero que se les debía, correspondiente al mes de agosto, apareció depositado en las primeras horas de hoy. De esta manera, el club volverá a la normalidad en todas sus actividades, aunque el Instituto River Plate no dictará clases.

Para el arreglo fue clave la colaboración de la AFA, aportando los siete millones de pesos que se necesitaban para ponerse al día con los trabajadores. ¿Cómo hará River para pagar el próximo mes? es una pregunta que se impone.

¿Qué había pasado? ¿Por qué se llegó al paro?

Daniel Passarella volvió de Europa y se encontró con un “regalito”. Nada inesperado, porque hacía meses que los empleados del club venían amagando, aunque para el presidente “esto es por política”. Incluso en el prestigioso Instituto River Plate se habían tomado medidas de fuerzas mayor hace unos meses. Lo que se veía venir, se dio luego de 15 años: tras una asamblea permanente y sin soluciones a la vista, hay paro en el club por falta de pago. A esto se plegaron los docentes, se suspendieron los entrenamientos de la cuarta y la séptima división (las demás se entrenaron en GEBA, pero los chicos debieron llevarse su ropa), se apagaron las calderas y se sumaron otras actividades de la institución.

Si bien la cuestión venía de arrastre, el pasado viernes, con la firma del secretario gremial de Utedyc (Unión de Entidades Deportivas y Civiles), Marcelo Orlando, los trabajadores enviaron una carta documento intimando a la dirigencia a que se pusiera al día con el sueldo del mes de agosto. Recibieron solo 2.000 pesos para que no cesen sus actividades el domingo, casualmente cuando River jugó ante Tigre. Si paraban ese día, lógicamente, era un problema mayúsculo para la logística del club en un día de partido.

El martes, luego de firmar un acta de acuerdo, contaron con los recibos de sueldo. El problema fue que desde entonces el resto del dinero no había sido depositado en la cuenta bancaria de cada empleado. Allí se decidió arrancar con una huelga por “tiempo indeterminado”.

El jueves por la tarde se fue aclarando el panorama. “Los depósitos están hechos, se van a acreditar el viernes”, aseguraron los dirigentes luego de una cumbre entre Diego Turnes y Daniel Mancusi, el secretario Orlando y miembros del Banco Credicoop. “A primera va a estar la plata”, dijeron de un lado. “Si a las 6 está, volvemos a la normalidad”, prometieron del otro.

River cerró el balance (se desconocen detalles aún) y está en una complicada situación financiera. Por sueldos y cargas sociales, el club debe afrontar 40 millones de pesos de aquí a fin de año. La situación no es la ideal por más que Passarella hable de un club económicamente ordenado.

En Núñez no había un paro desde 1998 (fue parcial en la era Pintado) y durante todo 1989 se vivió una historia parecida que terminó eyectando de su cargo al por entonces presidente Hugo Santilli. Fue una época de olla popular en la puerta del Monumental, con la transición de Osvaldo Di Carlo y la posterior llegada de Alfredo Dávicce al poder.

Por el bien de los trabajadores, todo se arregló pronto. River es un “mundo”, detrás de la pelota hay una “ciudad” que se despliega todo el día. Es un club muy importante en lo deportivo, social y cultural, una marca registrada que no se debe descuidar.