Un silencio que aturde

El enojo fue el principal enemigo de Ramón Díaz después de los errores árbitrales sufridos a lo largo del campeonato. Por eso esta vez eligió el silencio. El DT dejará que baje el agua, la bronca y mañana el lunes en conferencia.

ramonEl gol anulado a Rodrigo Mora encendió el enojo, más allá de lo fino de la interpretación a la que está sujeta la jugada. Pero la sensación es que el uruguayo frenó la pelota con su mano para luego empujar el balón hacia la red. Luego, llegó el claro penal de Vangioni que, por los antecedentes, echó más nafta a un fuego que venía intenso. La explosión fue la reiteración del penal que atajó Barovero.

A todas esas polémicas que generó el arbitraje de Darío Herrera, un referí que tiene tan sólo 10 partidos en Primera División, se le suman los antecedentes más cercanos: el “penal” de Maidana contra Rasic que derivó en derrota contra Gimnasia de la Plata y la mano del último fin de semana que privó a River de empatarle a Colón de Santa Fe.

Sin embargo, bajo ese manto de piedad y cautela, también se esconde una actitud pasible de crítica. River no juega bien, pierde con fundamentos y los errores arbitrales, a esta altura, sólo puede ser un justificativo para el bajísimo nivel que está mostrando el equipo.

En ese contexto, Ramón estaba en llamas. Sin embargo, optó por irse sin hablar del Gasómetro. La conferencia quedará para el lunes luego del entrenamiento.