Debut con derrota y con poco para rescatar

River no mereció perder ante Gimnasia LP, pero cayó 1-0 por un ingenuo penal que hizo Maidana. Monetti, el arquero Tripero, fue la gran figura. Ramón se fue preocupado.

600x0_689117¿A qué quiere jugar River?

Aún no se sabe, más allá del discurso ambicioso de su entrenador. Habla de un River ofensivo, pero al Bosque, donde perdió 1 a 0 con Gimnasia, fue con un solo delantero. ¿Esto es solo responsabilidad de Ramón Díaz? No, definitivamente. La improvisación dirigencial se pagó caro. Si el 9 en La Plata fue Giovanni Simeone, es porque no se pudo habilitar a Teo Gutiérrez, porque se vendió a Luna a Rosario Central y porque, hasta ahora, no llegó ningún punta. Y además de Simeone, se sabe, el resto son también jóvenes. Con futuro, sí, pero con nulo rodaje para mandarlos ya a la cancha.

River no mereció perder contra el Lobo. Hizo figura a Monetti, ese arquerazo que hay por el Bosque. Ojo, no lo mató a pelotazos, pero cuando pudo festejar se encontró con el Mono. Pero no solo faltó gol, sino que además River adoleció de una alarmante falta de juego, además de contar con actuaciones individuales muy pobres. El ejemplo más claro de esto es Jonatan Maidana, quien cometió un tonto penal que Lucas Licht cambió por gol.

Ramón se fue preocupado de 60 y 118. El 4-4-1-1 funcionó de a ratos, pero la prueba le habrá servido para darse cuenta de algunas cuestiones. 1) que Ponzio y Ledesma se superponena en el doble 5. Leo tiene el mal de la era Almeyda, creer que puede conducir cuando su función es otra. 2) que Lanzini, aunque pueda rendir cerca del área, se siente más cómodo como enganche, de frente al área. Eventualmente puede estar del arco rival, como lo hizo en el primer tiempo con un frentazo que se fue cerca, pero sus características lo ubican más de 10 que de punta.

¿Hay cosas buenas para rescatar? Sí. Que River puede confiar en Barovero. Al minuto le sacó un remate franco de gol a Mussis. Que Carbonero puede hacer la diferencia por la banda. Cuando cambia de ritmo y mete sus características zancadas, el colombiano es capaz de marcar la diferencia. El moreno pudo convertir con un cabezazo desde desde afuera, que también pasó cerca.

Quedó dicho: Monetti fue la gran figura. Le sacó una pelota imposible a Maidana, quien aprovechó un centro de rastrón. Por sus reflejos le desvió un zurdazo a Carbonero. Y por sus manos le ahogó el grito a Simeone tras un cabezazo.

En el primer tiempo, River tuvo el 64% de posesión del balón, sin embargo careció de movilidad y de “atacar” los espacios para poner en jaque a Gimnasia. Luego, ya en el complemento, Ramón arriesgó más. Ledesma, amonestado, le dejó su lugar a Andrada. Y ni así pudo empatar.

Quizás la ecuación cambie con Fabbro y Teo Gutiérrez en cancha. Uno le aportará más juego y el otro más presencia en el área rival. Pero en La Plata no pudieron estar. La improvisación dirigencial se pagó caro.